Iba a dar el último bocado a su pizza y se encontró con el horror: "Pensé que era un champiñón, pero era una cucaracha"
Dos jovenes de 24 años se llevaron una desagradable sorpresa tras comer en una pizzería de Ámsterdam.
Encontrarse con un animal en la comida es probablemente uno de los sustos más grandes que tienen los comensales a la hora de acudir a un restaurante. Por lo general, las personas consideran que nunca van a vivir dicha situación, sin embargo, es más común de lo pensado.
Luna y Lili, dos jóvenes de 24 años, estaban antojadas de pizza el pasado lunes 19 de enero en Ámsterdam cuando decidieron comer en L'Antica Pizzeria da Michele, un restaurante ubicado en la calle Eerste Van der Helststraat, al sur de la capital neerlandesa.
Tanto el lugar como la comida tenían "buena pinta", comentaron las dos amigas en entrevista para el medio local, AD, sin embargo, todo cambió justo cuando estaban finalizando la cena.
"Pero cuando di el último bocado, vi un trozo de salami de aspecto extraño. Tenía patas que asomaban y parecía que había una cucaracha dentro", expresa Luna.
"Había champiñones y verduras en la pizza, así que por un momento pareció que pertenecía allí. Pero luego volví a mirar y pensé: ¡Dios mío, eso es una cucaracha!", complementa Lili, quien describe el momento que se enteraron de la contaminación alimentaria.
Al ser notificados de la situación, el personal de la pizzería se disculpó con las dos jóvenes y les obsequiaron la cuenta de la cena. "Todo fue cortesía de la casa y no tuvimos que pagar", dice Luna. "Pensamos brevemente si debíamos avisar a los demás clientes. Al final, no lo hicimos; nos marchamos lo más rápido posible", sostiene la misma.
Cabe recordar que comer una cucaracha puede causar enfermedades. El insecto puede ser portador de bacterias como salmonela, E. coli y estafilococos. Estas pueden causar intoxicación y problemas gastrointestinales.
Afortunadamente, Luna no se enfermó, ya que detecto oportunamente la presencia del bicho. "Me alivia no haberme comido la cucaracha, Pero por ahora, no necesito más pizza", concluyó la misma.
Una pizzería con antecedentes
Aunque el local aclara por medio de un correo electrónico que el incidente que padecieron el par de amigas fue un "hecho aislado", según AD, el comercio gastronómico ya había recibido una advertencia de sanidad por las autoridades competentes.
Durante una inspección conjunta con la Inspección de Trabajo, encontraron excrementos de ratón en un almacén en la calle Albert Cuypstraat, donde también se prepara la masa de pizza del mismo restaurante.