Luis Palomeque, fisioterapeuta: "Si se te duermen las manos, tu cuerpo te puede estar avisando de una alteración neurovascular"
No es solo una mala postura: el experto desvela por qué el hormigueo constante es la señal de alarma frente al sedentarismo.
¿Sufres de dolores de cuello, espalda u hombro constantemente? Muchas personas conviven con molestias físicas en su día a día y la causa, en la mayoría de los casos, es el sedentarismo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo define de forma sencilla: actividades de bajo gasto energético mientras estamos despiertos, como estar sentados o tumbados.
La situación es preocupante: el 31% de la población adulta a nivel global no alcanza los niveles mínimos de actividad física, según un informe de la propia OMS. El uso de pantallas para trabajar y el ocio digital nos mantienen pegados a la silla, pero nuestro cuerpo está diseñado para el movimiento.
Cómo combatir el "veneno" de la silla
Para hacerle frente a este fenómeno, el fisioterapeuta Luis Palomeque plantea en una entrevista con El Correo una serie de estrategias para prevenir el dolor crónico. Según el experto, no existe una "solución mágica", sino un cambio de hábitos:
- La postura ideal: La espalda debe estar recta y apoyada en el respaldo; la cabeza y el cuello, alineados. Un detalle vital: mantén los pies en el suelo y evita cruzar las piernas, ya que esto altera la circulación y la alineación de la cadera.
- La silla no es un milagro: Palomeque es tajante. Una silla ergonómica disminuye la tensión, pero solo si se combina con pausas activas. Ningún mueble puede contrarrestar ocho horas de inmovilidad total.
- Pausas activas cada 40 minutos: Es fundamental romper la postura cada poco tiempo. No significa dejar de trabajar, sino "variar de tareas manteniendo el ritmo", lo que permite que diferentes grupos musculares se relajen y otros se activen.
Fuerza contra el dolor
Además de los clásicos estiramientos de cuello y muñecas, el profesional apunta a un cambio de paradigma: la importancia del tono muscular.
"Lo realmente efectivo sería combinar estiramientos con ejercicios de fuerza", como la sentadilla isométrica, explica. Un músculo fuerte protege mejor las articulaciones y resiste mucho más el estrés postural.
Ojo con la señal de alarma: el hormigueo
Hay un síntoma que nunca debemos ignorar: el entumecimiento de pies o manos. Si sientes que se te duermen las extremidades con frecuencia, no lo achaques simplemente a una mala posición momentánea.
"Pueden estar informándonos de un principio de alteración neurovascular", enfatiza Palomeque. En estos casos, el cuerpo ya no solo pide movimiento, sino que está avisando de un compromiso en los nervios o en el riego sanguíneo. En esta situación, el consejo del experto es rotundo: es imprescindible consultar con un profesional sanitario.