La Guardia Civil encuentra las tres lanchas militares robadas en Cádiz y la sospecha sigue apuntando al narcotráfico
La Guardia Civil localiza en Barbate las tres lanchas militares robadas durante unas maniobras en El Retín en un caso que sigue apuntando al entorno del narcotráfico.
La historia ha dado un giro inesperado apenas unos días después de un robo que había provocado enorme inquietud dentro de las fuerzas de seguridad y de la Armada española.
Pero aunque las lanchas ya han aparecido, la investigación sigue abierta y las sospechas continúan apuntando hacia bandas vinculadas al narcotráfico que operan en el entorno del Campo de Gibraltar.
Las lanchas aparecieron cerca del polideportivo de Barbate
Según fuentes cercanas a la investigación publicadas en EFE, las embarcaciones fueron encontradas alrededor de las 15:40 horas de este domingo en las inmediaciones del polideportivo de Barbate.
El hallazgo se produjo varios días después de la desaparición de las lanchas, que pertenecían a unidades de la Armada Española desplegadas en ejercicios militares en la zona de El Retín.
La Guardia Civil investigaba la desaparición de tres embarcaciones semirrígidas utilizadas por la Unidad de Reconocimiento Táctico de la Armada durante unas maniobras militares en la playa de El Retín, en Barbate (Cádiz). Y las primeras sospechas apuntaban directamente hacia bandas vinculadas al narcotráfico que operan en la zona, según informó EFE.
El robo no solo afectaba a material militar. También volvía a poner sobre la mesa el enorme poder logístico y operativo que han alcanzado algunas redes narco en el sur de España.
Las lanchas desaparecieron tras unas maniobras militares
Los hechos ocurrieron el pasado lunes en el campo de adiestramiento de El Retín, una amplia zona militar utilizada habitualmente por unidades de la Armada Española para ejercicios y entrenamiento táctico.
Según las primeras informaciones, efectivos de Infantería de Marina habían terminado unas maniobras y dejaron estacionadas las embarcaciones en una zona habilitada dentro del recinto militar. Cuando regresaron posteriormente para recogerlas, las tres lanchas habían desaparecido.
La situación provocó la inmediata presentación de una denuncia por parte de la Armada y la apertura de una investigación de la Guardia Civil para identificar a los responsables y reconstruir cómo pudo ejecutarse un robo de semejante magnitud en una instalación militar.
El material robado va mucho más allá de las embarcaciones
El golpe no se limitó a las lanchas. Los autores también se llevaron diverso material táctico almacenado en el interior de las embarcaciones. Entre los objetos sustraídos figuran equipos de rastreo y once trajes secos utilizados en operaciones especiales.
Solo ese equipamiento tendría un valor aproximado de unos 20.000 euros. Pero la preocupación principal no es económica. El verdadero temor de los investigadores es el posible uso posterior del material robado por organizaciones criminales especializadas en narcotráfico y transporte rápido de droga por mar.
Barbate se ha convertido en uno de los grandes epicentros del narco en España
La investigación se desarrolla en una zona especialmente sensible. Barbate y el entorno del Campo de Gibraltar llevan años bajo presión por el auge de redes dedicadas al tráfico de hachís y cocaína mediante narcolanchas de alta velocidad.
La situación alcanzó uno de sus momentos más dramáticos en febrero de 2024, cuando una narcolancha embistió mortalmente a dos agentes de la Guardia Civil en el puerto de Barbate, un episodio que provocó una enorme conmoción nacional y abrió un debate político sobre los medios disponibles para combatir a estas organizaciones.
Desde entonces, las fuerzas de seguridad han intensificado operaciones y controles, pero también han advertido repetidamente del nivel de sofisticación, recursos y capacidad operativa que manejan algunos grupos criminales.
Aunque oficialmente no se han detallado aún sospechosos concretos, las primeras hipótesis apuntan a bandas con experiencia marítima y capacidad logística suficiente para mover rápidamente las embarcaciones.
Sustraer tres lanchas semirrígidas dentro de un entorno militar requiere tiempo, coordinación, vehículos de transporte y conocimiento previo de la zona y de los movimientos internos.