Los Beckham y el Mundial 2026: de las comentadas reacciones de Victoria (o la falta de ellas), a la 'suplantación' de la familia real británica
David y Victoria Beckham han estado muy presentes en los partidos del Mundial y no han pasado desapercibidos.

Aunque es habitual que las familias reales acudan a apoyar a sus selecciones en los mundiales de fútbol, la británica no cruzó el Atlántico para animar a Inglaterra en ningún momento.
Si hubiera llegado a la final, parecía evidente que el muy futbolero príncipe Guillermo habría estado en el MetLife Stadium, pero como los ingleses fueron eliminados por Argentina en las semifinales, se han quedado con las ganas.

Eso sí, desde Reino Unido han tenido una especie de representación no oficial con los Beckham, que han ejercido como si fueran una familia real, porque además han llevado a sus hijos. O al menos a los hijos con los que se hablan, porque de Brooklyn Beckham no ha habido ni rastro.
El caso es que David y Victoria Beckham y sus hijos Romeo, Cruz -acompañado de su novia Jackie Apostel- y Harper han viajado de estadio en estadio para animar en algunos de los encuentros a su querida Inglaterra. No solo eso, sino que acudieron al encuentro entre España y Francia en Dallas, donde fueron testigos del pase de la Roja a la final.

Previamente, Sir David y Lady Victoria habían disfrutado –él más que ella- de los cuartos de final en los que Inglaterra derrotó a Francia. Entonces se hizo viral la reacción, o mejor dicho, la falta de ella, de la diseñadora ante los goles de su selección. A tanto llegó que el propio exfutbolista comentó que su mujer era más de celebrar por dentro.
De la alegría a la pena en un partido
Quizás por eso, cuando los ingleses debían medirse a los argentinos en las semifinales, hubo un cambio de actitud. Pero antes sucedió algo que llamó la atención.

En los momentos iniciales del partido, cuando se enfocaba a las autoridades presentes en el estadio de Atlanta, las cámaras enfocaron a los Beckham, ahí solemnes cual príncipe y princesa, o rey y reina. Tampoco había royals de los de verdad para enfocar, así que ante la ausencia, nada mejor que los Beckham. No podemos olvidar que él ha sido un futbolista muy relevante tanto en los equipos en los que militó, como en la selección inglesa, donde ejerció como capitán.
La euforia tardó en llegar, pero apareció. Fue en el minuto 55 cuando Anthony Gordon marcó para Inglaterra, y como el resto de aficionados, los Beckham estallaron de júbilo. Tanto es así que hasta Victoria abrazó a su marido y subió el brazo en señal de alegría. Claro, todo a su manera. No olvidemos que ella es más de celebrar para dentro.

Pero la alegría pronto se tornó en llanto, o al menos en tristeza y decepción. Los ingleses subestimaron a la albiceleste, que se hizo con el partido prácticamente al final. En el minuto 85, Enzo Fernández encajó el gol del empate, y ya en el descuento, Lautaro Martínez selló el pase a la final con un tanto que, de un plumazo, destruyó las ilusiones de la selección inglesa... y también de la afición.
David Beckham estaba desolado, y, en un arranque de espontaneidad, Victoria trató de consolarle. Ella, a la que no le ha gustado el fútbol nunca, debió conmoverle lo mal que estaba su marido. Se acabó Inglaterra en el Mundial 2026, pero quizás todavía veamos a los Beckham –sin Brooklyn-, en las gradas del MetLife Stadium animando a España, a Argentina, o a ninguna de las dos.
