Sean, 36 años, se gasta 650 euros en un tatuaje de Inglaterra como campeona del Mundial: "Si perdemos, añadiré 'es broma' después"
Se tatuó esa frase antes de que la selección inglesa disputara siquiera las semifinales del torneo.
La pasión por el fútbol lleva a muchos aficionados a hacer promesas difíciles de cumplir, pero pocos llegan tan lejos como Sean Carrington, un británico de 36 años que ha decidido inmortalizar en su piel un resultado que todavía no existe. Convencido de que Inglaterra conquistará el Mundial de 2026, se ha gastado 550 libras (unos 650 euros) en un gran tatuaje con un mensaje: "England World Cup Champions 2026" ("Inglaterra, campeona del Mundial 2026").
Va a ser que no, pensaremos los aficionados españoles. Pero lo más llamativo es que se tatuó esa frase antes de que la selección inglesa disputara siquiera las semifinales del torneo. Y, por si el desenlace no acompaña, ya tiene preparado un plan B que se ha hecho viral: añadir las palabras "just kidding" ("es broma") al final del tatuaje.
La apuesta nació durante unas vacaciones
Carrington, natural de Wigan, en el condado de Gran Mánchester, explicó que la idea surgió mientras seguía el Mundial durante unas vacaciones en Tenerife.
Según cuenta, empezó a convencerse de que Inglaterra llegaría hasta el final después de la victoria por 2-1 ante la República Democrática del Congo en los dieciseisavos de final. Animado por sus amigos, se prometió que, si el equipo superaba ese encuentro, se haría el tatuaje.
Como no pudo encontrar un estudio durante sus vacaciones, esperó a regresar al Reino Unido. Finalmente, el Holy Trinity Tattoo Studio, en Standish, consiguió hacerle un hueco antes del partido de cuartos de final frente a Noruega. "Soy bastante impulsivo. Cuanto más tiempo le das vueltas a una idea, más acabas convenciéndote de que no la hagas", explica.
Reculando por si acaso
La posibilidad de que Inglaterra no levante el trofeo no parece preocuparle demasiado.
"Si perdemos, simplemente añadiré las palabras 'es broma' después", asegura entre risas. Carrington también resta importancia al tatuaje. "No es el fin del mundo. Solo es un tatuaje", afirma.
Su pareja intentó convencerle para que abandonara la idea, aunque finalmente terminó tomándoselo con humor. "Me alegro mucho porque el tatuaje ha quedado realmente bien", añade. Con este ya suma nueve tatuajes, la mayoría dedicados a familiares.
El tatuador también intentó hacerle cambiar de idea
Jamie Taylor, tatuador del estudio, reconoce que al principio intentó advertirle de que la decisión era definitiva. "Le dije que era permanente y que no se quitaba con agua", bromea. Aun así, explica que Sean estaba completamente decidido.
"Es un tipo encantador y ese día fue el alma de la fiesta en el estudio. Al principio no estaba seguro de hacerlo, pero él insistía tanto que entendí que iba a tatuárselo de todas formas", comenta.
Las redes sociales se dividen
El estudio compartió el resultado en sus redes sociales y las reacciones no tardaron en multiplicarse. Entre los comentarios hubo opiniones para todos los gustos. Algunos usuarios calificaron la decisión de auténtica locura. "Posiblemente sea el peor tatuaje que he visto en mi vida", escribió uno.
Otro comentó: "Eso va a dar mucho que hablar si Inglaterra no gana, aunque el trabajo del tatuaje es excelente". Y otro aficionado inglés resumió el sentir de muchos con una pregunta: "Amigo, ¿qué estás haciendo?".
Pese a las críticas, Carrington mantiene intacta la confianza. Planea seguir las semifinales desde la fan zone de Depot Mayfield, en Manchester, y ya se atreve incluso con el pronóstico: 3-0 en semifinales y 2-1 en la final.
Ahora solo queda comprobar si el tatuaje acaba convirtiéndose en una premonición... o si finalmente tendrá que añadir esas dos palabras que ya tiene preparadas: "es broma".