El CEO de Palantir, la tecnológica más odiada ahora, lanza un dardo a las firmas de IA: "No son conscientes de lo mal que caen"
Opina el consejero delegado de la firma que publicó un inquietante manifiesto que muchos tildan de "tecnofascista".
Paja en el ojo ajeno. Alex Karp, CEO de Palantir, una de las empresas tecnológicas que más inquietudes levanta en todo el planeta, ha opinado sobre la consideración que tiene la sociedad de las grandes compañías que están fabricando y desarrollando los moderos más punteros de inteligencia artificial. "No son conscientes de lo mal que caen", ha soltado. Y lo llamativo es que parece tener razón.
Karp ha soltado esto en una entrevista con la emisora estadounidense CNBC, y extendió su crítica no solo a las empresas IA sino a toda la cultura corporativa de Silicon Valley. El matiz, claro, es que Karp cree que ese descrédito se debe a unas causas bien distintas a las que te estarás imaginando. "No entienden lo mal que caen. Se lo dije y no debería haberlo dicho", confesó el empresario.
Según el consejero delegado de Palantir, las grandes empresas IA están demasiado enfocadas en el mañana, en el futuro, en lugar de ofrecer resultados y productos atractivos en el presente. "Es una cuestión casi religiosa", condenó, al tiempo que incidió en que muchos productos desplegados con IA no funcionan todo lo bien que esperan los usuarios y acaban resultando "caros".
Puso de ejemplo concretamente a Sam Altman, el CEO y uno de los fundadores de OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT, o a Dario Amodei, CEO y también uno de los fundadores de Anthropic, la empresa detrás de Claude y por consiguiente del controvertido modelo Mythos que ha echado a temblar a prácticamente todo el sector bancario del planeta (por su capacidad de detectar vulnerabilidades de ciberseguridad).
En un principio Karp se deshizo en elogios con Altman y Amodei por haber tenido con ellos "algunas de las mejores y más interesantes conversaciones" que, según el CEO de Palantir, este ha mantenido en el mundo de los negocios. Pero más allá de esa afinidad personal o respeto profesional, el empresario incidió en televisión que siguen chocando en muchas cosas y no está de acuerdo en otras tantas.
Por ejemplo, aunque de Amodei dijo que es una persona que "cree en lo que dice", Karp incide en que lo que necesita el sector tecnológico y por consiguiente el mundo de la inteligencia artificial es "el paraíso en la tierra ya, no el paraíso para dentro de dos décadas".
La viga en el propio
Lo llamativo es la osadía con la que Karp se anima a considerar lo bien o mal que caen otros empresarios del sector, teniendo en cuenta que Palantir ha sido noticia recientemente por un inquietante manifiesto publicado semanas atrás. Palantir es una empresa que cofundó Karp con Peter Thiel, otro empresario tecnológico que participó de la PayPal Mafia que alumbró la firma del mismo nombre y en la que también estuvo relacionado hoy otro magnate muy controvertido para todo el mundo, Elon Musk.
Thiel ha sido bastante poco prudente en los últimos años al referirse al modelo de negocio de Palantir. La firma recibe el nombre de la mitología de El Señor de los Anillos y es una compañía que se dedica a agregar datos y a generar soluciones tecnológicas con ellos... para trabajar con las autoridades estadounidenses.
Por ejemplo, es una empresa que ha facilitado el trabajo tecnológico del ICE desde mucho antes de que la Administración Trump convirtiera a esta policía aduanera en una milicia contra los migrantes residentes en EEUU. El propio Karp es el autor de un libro, La república tecnológica, que condensa buena parte del pensamiento detrás de Palantir, y que hace semanas condensó la propia firma en un hilo en X.
"Sillicon Valley tiene una deuda moral con el país que hizo posible su auge. La élite de la ingeniería de Sillicon Valley tiene la obligación de participar en la defensa de la nación", advirtió entonces esta firma dedicada a la vigilancia masiva. También Karp, Palantir y los suyos caen... regular.