Gibraltar le abre un boquete a la regulación europea de la IA: derriba la verja pero instala una valla con reconocimiento facial
El Peñón ya ha culminado los trabajos para eliminar la famosa verja, pero levantará otra barrera "de alta seguridad a tan solo unos metros de distancia".
No pare, pase y sonría a la cámara. Gibraltar ha derribado ya la histórica verja que hacía de frontera entre España y el territorio británico, allanando el terreno al tratado con la UE que entrará en vigor provisionalmente el 15 de julio. Pero Main Street ha anunciado que levantará una nueva valla a "tan solo unos metros de distancia" con una tecnología que le abre un boquete a la regulación europea de la IA.
La medida llega después de que el Gobierno llanito reconociese que cundió "cierta inquietud" entre la población local por la retirada de la verja, de ahí que se haya hecho hincapié en que la seguridad de Gibraltar "no se está reduciendo, se está reforzando". La nueva barrera es similar, advierte el Ejecutivo gibraltareño, a la que se emplea en las bases militares de Reino Unido.
Esta nueva barrera discurrirá desde el mar hasta el aeropuerto con puertas que se cerrarán fuera del horario aduanero. La nueva barrera servirá para proteger la pista aeroportuaria (que cruza una senda peatonal), los depósitos de combustible, un túnel y las instalaciones aduaneras. El único tramo sin valla será "la zona de 150 metros por donde los peatones siempre han cruzado".
El problema radica en ese tramo abierto. Pese a que las autoridades llanitas y británicas reivindicaron durante las negociaciones que la idea de Spanish boots on the ground era una línea roja (y finalmente habrá dos policías españoles controlando pasaportes en su aeropuerto), el territorio británico ha hecho valer su jurisdicción y también ha anunciado que minará esta valla con sistemas de reconocimiento facial.
Gibraltar, laboratorio de vigilancia masiva con reconocimiento facial
No es algo que pille a Madrid o a Bruselas de sorpresa. Ya lo advirtió el presidente de la Agencia Española de Protección de Datos: "No llegamos tan lejos como China o EEUU, pero aquí va a haber reconocimiento facial en espacios públicos y eso garantías".
"Aquí", esta vez, es "aquí al lado". Gibraltar anunció a mediados de abril un "marco de seguridad integral" con una red de videovigilancia, cámaras de reconocimiento facial "en puntos estratégicos" y además el despliegue de más cámaras con esta tecnología en los principales cruces de su calle más conocida, la céntrica Main Street.
En sus propias palabras: "un sistema de vigilancia estratégica a gran escala" como los que la UE pretendía prohibir con su Reglamento de la Inteligencia Artificial. La norma entró en vigor en 2024, pero muchos de sus preceptos todavía deben aplicarse. En Bruselas ya hay acuerdo para el IA Ómnibus, un texto que pretende simplificar preceptos de la norma y que en la práctica pospone el inicio de muchas de sus prohibiciones.
En Gibraltar no se aplica la jurisdicción comunitaria, por supuesto: por esa razón Gibraltar no tiene por qué cumplir con el Reglamento de la Inteligencia Artificial. Pese a ello, la regulación es considerada como "relevante para el Espacio Económico Europeo". Por eso hay países como Noruega, Islandia y Liechtenstein que pese a no formar parte de la UE sí deberán aplicar un régimen similar al Reglamento de la IA.
El caso de Gibraltar es paradigmático. Suiza sí es un Estado Schengen de pleno derecho, pero no tiene obligación de aplicar el Reglamento de la Inteligencia Artificial. El territorio británico no será jurídicamente parte de Schengen, pero los controles fronterizos se trasladarán a su puerto y a su aeropuerto with Spanish boots. Así se evitan los tediosos controles fronterizos.
La hipocresía de la que España no escapa: vigilancia masiva y control de fronteras
Pero esta concretísima casuística legal también se traduce en una realidad incómoda: como los gibraltareños, los españoles podrán entrar y salir a placer del territorio británico por carretera sin enseñar pasaporte. No hará falta porque a cambio los rostros de los españoles estarán comparándose con una base de datos de la Interpol que supuestamente empleará Gibraltar en sus sistemas de reconocimiento.
El nuevo "tramo abierto" de la antigua frontera tendrá "una presencia policial permanente y considerable" tanto de la Policía Real de Gibraltar como de su Servicio de Aduanas, además de "cámaras de reconocimiento facial en tiempo real que cotejarán los datos con las listas de busca y captura de Interpol y de otros organismos", sin concretar qué otros organismos.
El uso del reconocimiento facial en territorio gibraltareño es algo que estaría directamente prohibido si este fuese suelo de la Unión Europea. Bruselas introdujo estos sistemas de reconocimiento facial en espacios públicos como un caso de uso directamente prohibido en la regulación de la inteligencia artificial.
Sin embargo, en el caso de las cámaras ubicadas en la frontera con España se puede deducir que se trata de un sistema con fines de control fronterizo y eso a Bruselas no le parece algo directamente prohibible, solo es un caso de uso "de alto riesgo". España, sin ir más lejos, hace uso del reconocimiento facial en las fronteras de Ceuta y Melilla. Pese al fin de los controles, Gibraltar mantiene jurídicamente su frontera en el mismo lugar.
El HuffPost se ha puesto en contacto con el Ministerio de Asuntos Exteriores y con el Gobierno de Gibraltar para recabar su opinión sobre este fenómeno. Solo ha contestado por el momento este último: la valla nace sobre "espacios que siempre han estado protegidos y que tienen que estarlo por razones de seguridad". Sobre "la videovigilancia", "se tratan de medidas que cumplen escrupulosamente con la legislación de Gibraltar".
Nuevos cambios en el Reglamento de la IA
El Reglamento de la Inteligencia Artificial ya presentaba incoherencias que llamaron la atención de plataformas como la IA Ciudadana, una agrupación de decenas de colectivos sociales. Esta organización ya denunció en 2024 la intención del Gobierno de España de emplear sistemas de reconocimiento facial para los controles de frontera en Ceuta o Melilla.
La realidad es esa: el Reglamento de Inteligencia Artificial prohíbe el uso de sistemas de reconocimiento biométrico a escala y en espacios públicos con fines policiales de forma generalizada para evitar casos de vigilancia masiva. Sí abre la puerta a que haya excepciones (búsqueda de terroristas o secuestrados, con la preceptiva autorización judicial).
Al mismo tiempo, la regulación considera que un modelo de IA de reconocimiento facial para el control fronterizo no debería estar directamente prohibido, sino que debe considerarse "de alto riesgo". Las obligaciones fruto del Reglamento de la Inteligencia Artificial a los sistemas "de alto riesgo" entraban en vigor el 2 de agosto: finalmente lo harán el 2 de diciembre de 2027 tras el acuerdo en Bruselas para simplificar la regulación.
En resumidas cuentas: Gibraltar utilizará la misma tecnología de vigilancia masiva con su población como con quien venga de fuera. España y Europa prohíben esa tecnología de vigilancia masiva en su interior... aunque permite que se emplee en sus fronteras.