Por favor, habilita JavaScript para ver los comentarios de Disqus.
Llega a España la prueba de fuego: una planta móvil diseñada en Ámsterdam convierte la basura plástica en petróleo para hacer plástico nuevo

Llega a España la prueba de fuego: una planta móvil diseñada en Ámsterdam convierte la basura plástica en petróleo para hacer plástico nuevo

Esta tecnología se probará este verano con basura real en Asturias.

planta-reciclar-plastico-espana
Unos investigadores han construido un reactor piloto de 25 litros para reciclar residuos plásticos y convertirlos en petróleo.
Getty Images

Cada año se generan cientos de millones de toneladas de residuos plásticos en todo el mundo. Una parte termina reciclándose, pero gran cantidad acaba en vertederos, incineradoras o, peor aún, en ríos y océanos. 

El gran problema es que muchos plásticos son difíciles de separar y reciclar de forma eficiente, especialmente cuando llegan mezclados procedentes de la basura doméstica.

Ahora una tecnología desarrollada en los Países Bajos quiere cambiar esa situación. Un equipo de investigadores de la Universidad de Ámsterdam ha construido una planta piloto capaz de transformar residuos plásticos mezclados en un aceite que posteriormente puede utilizarse para fabricar plástico completamente nuevo.

Tras varios años de desarrollo, el sistema afrontará este verano su examen más importante: procesar residuos municipales reales en España.

Si funciona como esperan sus creadores, podría abrir la puerta a una nueva generación de plantas de reciclaje capaces de recuperar plásticos que hoy terminan siendo eliminados.

Convertir basura en petróleo

La tecnología se basa en un proceso conocido como licuefacción solvotérmica (STL). A diferencia de los sistemas tradicionales de reciclaje, no requiere separar previamente los distintos tipos de plástico.

Normalmente, las plantas necesitan clasificar materiales como polietileno, polipropileno, envases multicapa, plásticos flexibles y otros residuos complejos.

El nuevo sistema acepta mezclas mucho más heterogéneas. Los residuos se introducen en un reactor de 25 litros donde son sometidos simultáneamente a altas temperaturas, elevadas presiones, disolventes especiales y catalizadores nanoestructurados.

En apenas media hora, las largas cadenas moleculares de los plásticos se rompen y se transforman en nuevos compuestos. 

El resultado: aceite para fabricar plástico virgen

El proceso genera tres productos distintos: gases aprovechables energéticamente,

residuos sólidos carbonosos y un aceite oscuro rico en compuestos químicos.

Ese aceite constituye la parte más valiosa. Según los investigadores, contiene las moléculas necesarias para producir plástico virgen de alta calidad, equivalente al fabricado a partir de petróleo fósil.

Esto supone una diferencia importante respecto al reciclaje mecánico tradicional, donde los materiales suelen degradarse progresivamente cada vez que se reciclan. Con este sistema, en teoría, el ciclo podría repetirse sin pérdida significativa de calidad. 

El secreto está en los catalizadores

Una de las claves tecnológicas del proyecto reside en los catalizadores sólidos desarrollados por el Grupo de Ingeniería de Catálisis de la Universidad de Ámsterdam. Estos materiales microscópicos aceleran la ruptura química de los plásticos sin consumirse durante el proceso.

Gracias a ellos es posible reducir los tiempos de transformación y mejorar la calidad del aceite obtenido.

El profesor Shiju Raveendran, responsable del proyecto, asegura que el equipo ha alcanzado ya un conocimiento suficiente para dar el salto desde el laboratorio a aplicaciones industriales.

España será el gran laboratorio

El verdadero desafío comienza ahora. Hasta el momento, las pruebas se habían realizado en condiciones relativamente controladas. La nueva fase utilizará residuos municipales reales, mucho más difíciles de procesar debido a su enorme variabilidad.

La instalación será acogida por Cogersa, la empresa pública encargada de la gestión de residuos en Asturias.

Por primera vez, el reactor tendrá que enfrentarse a plásticos procedentes directamente de la basura doméstica, con todas las impurezas, mezclas y contaminantes que ello implica. "Precisamente para eso sirve esta fase", explica Raveendran en declaraciones publicadas en Interesting Engineering. "Queremos comprobar cómo responde la tecnología en condiciones reales". 

Más de cinco años de desarrollo y financiación europea

El proyecto ha sido financiado parcialmente por el programa europeo Plastice, dotado con 20 millones de euros.

La tecnología ha alcanzado ya un nivel de madurez tecnológica TRL 6-7, una clasificación que indica que el sistema ha superado la fase puramente experimental y se encuentra próximo a aplicaciones operativas.

Para construir la planta piloto, los investigadores colaboraron con una empresa de ingeniería industrial de India especializada en sistemas transportables. Todo el conjunto se encuentra instalado sobre módulos de acero móviles que permiten trasladarlo fácilmente entre distintas ubicaciones.

Una alternativa a vertederos e incineradoras

La Unión Europea lleva años buscando soluciones para reducir la dependencia de vertederos e incineradoras. Aunque el reciclaje ha avanzado considerablemente, sigue existiendo una gran cantidad de residuos plásticos que no encuentran una salida eficiente.

Los sistemas químicos como la licuefacción solvotérmica pretenden precisamente cubrir ese vacío. Sus defensores consideran que pueden complementar al reciclaje convencional y recuperar materiales que actualmente se pierden.

Sus críticos recuerdan, sin embargo, que todavía deben demostrar su viabilidad económica y energética a gran escala.  

La prueba que puede decidir su futuro

Por eso la experiencia española resulta tan importante. Procesar plásticos cuidadosamente seleccionados en un laboratorio es relativamente sencillo. Hacerlo con residuos reales procedentes de los contenedores municipales es una historia completamente diferente.

Si la planta consigue mantener su rendimiento utilizando basura doméstica sin clasificar, podría convertirse en una referencia para futuras instalaciones modulares en Europa y otros mercados internacionales.

Y si supera la prueba de fuego de este verano en Asturias, una tecnología nacida en los laboratorios de Ámsterdam podría acabar transformando una parte importante de la basura plástica mundial en nueva materia prima para fabricar plástico otra vez. 

MOSTRAR BIOGRAFíA

Redactor de El HuffPost. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Valladolid y Máster en Comunicación Corporativa en ESERP, ha trabajado como redactor, editor y coordinador en Grupo Merca2, así como redactor en Infodefensa y Business Insider, además de colaboraciones en otros medios y blogs como Wall Street International o La Voz del Basket. También realiza críticas de cine desde hace años.

!
Los comentarios de esta noticia están cerrados
Rellena tu nombre y apellidos para poder comentar
completa tus datos
!
Comenta con respeto, tu opinión se publicará con nombres y apellidos