Los astronautas de Artemis II vivirán algo nunca visto: un eclipse solar desde la cara oculta de la Luna mientras baten el récord histórico de distancia humana
La misión entra en su momento clave: sobrevuelo lunar, pérdida de comunicación y un fenómeno astronómico que no puede verse desde la Tierra.

La misión Artemis II ya ha entrado en su fase más espectacular. A pocas horas de alcanzar la órbita lunar, los cuatro astronautas a bordo de la cápsula Orion están a punto de vivir una experiencia inédita: presenciar un eclipse solar desde la cara oculta de la Luna, algo imposible de observar desde la Tierra.
La tripulación, formada por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, afronta así uno de los momentos más simbólicos del viaje, justo cuando la misión alcanza su punto medio en un recorrido de diez días que, hasta ahora, se ha desarrollado sin incidentes.
Un eclipse que solo ellos podrán ver
El fenómeno tendrá lugar durante el sobrevuelo lunar previsto para este lunes 6 de abril. Desde su posición, los astronautas verán cómo el Sol desaparece detrás de la Luna, dejando al satélite prácticamente en penumbra.
Durante casi una hora, podrán observar la corona solar -la capa más externa del Sol- y buscar destellos provocados por impactos de meteoritos o partículas de polvo elevándose sobre la superficie lunar.
Para la NASA, se trata de algo más que un evento científico. Kelsey Young, responsable del área de ciencia de la misión, lo definió como "un momento poético" tanto para la tripulación como para toda la humanidad.
A punto de hacer historia
Pero el eclipse no será el único hito. Artemis II está a punto de superar el récord de distancia más lejana alcanzada por seres humanos, establecido por la misión Apolo 13 en 1970.
Se espera que la nave supere los 406.000 kilómetros de distancia respecto a la Tierra, entrando en la esfera de influencia lunar, donde la gravedad de la Luna comienza a imponerse sobre la terrestre.
"Esto es significativo", explicó el director de vuelo Rick Henfling, "porque marca un punto clave en la misión".
La cara oculta, como nunca antes
El sobrevuelo permitirá además observar una parte de la cara oculta de la Luna nunca vista directamente por el ser humano. Los astronautas podrán analizar hasta un 21% de esta zona, incluyendo regiones clave como la Cuenca Oriental.
Durante unas seis horas, la tripulación documentará cráteres, flujos de lava antiguos y formaciones geológicas que ayudarán a comprender mejor la historia del satélite y del sistema solar.
Eso sí, no todo será comunicación constante: durante unos 40 minutos, la nave perderá contacto con la Tierra, un momento crítico pero previsto dentro de la misión.
Ciencia, historia… y emoción
Aunque Artemis II no contempla un alunizaje, su impacto es enorme. No solo acerca a la humanidad de nuevo a la Luna más de medio siglo después, sino que lo hace con una nueva generación de astronautas y con objetivos científicos más ambiciosos.
"Los datos que obtengamos inspirarán a futuras generaciones", subrayan desde la NASA.
Pero más allá de la ciencia, hay algo difícil de medir: lo que supone ver un eclipse desde el otro lado de la Luna.
Algo que, hasta ahora, solo podía imaginarse.
