Samsung lanza sus nuevos Galaxy S26: hay una cosa del S26 Ultra que lo hace completamente diferente al resto
La compañía surcoreana ha lanzado sus tres 'smartphones' principales sin grandes cambios en diseño o batería, pero con alguna que otra novedad. Mejora en la fotografía nocturna y una IA cada vez más avanzada.
Ya están aquí. Samsung acaba de presentar la serie Samsung Galaxy S26, con el S26 Ultra, Galaxy S26+ y Galaxy S26 a la cabeza. He tenido una primera toma de contacto con ellos y, aunque en el apartado estético no hay una transformación radical, te confirmo que hay algún que otro cambio en esta nueva generación que me ha sorprendido.
He visto, cogido y probado durante unos minutos los tres nuevos modelos de la compañía y la premisa sigue siendo la misma que la de hace varias generaciones, una apuesta por una inteligencia artificial para todos, con mejoras en fotografía, sin olvidarse de reforzar la confianza y los estándares de seguridad en todo su ecosistema.
En las próximas líneas, paso a desgranar paso a paso cómo ha sido mi primera sensación con ellos en mano. Hay que arrancar reconociendo que el diseño o las baterías siguen siendo muy similares. Pero sí hay cosas como la reducción del grosor en el caso del Ultra, una función única en el panel de su flagship o algunas funciones de IA que han mejorado de forma considerable.
Un S26 Ultra con mejoras, pero...
El Galaxy S26 Ultra respeta el camino que sigue trazando, paso a paso, Samsung. La compañía surcoreana ha hecho que su modelo de alta gama incorpore tecnología nunca antes vista en un smartphone.
Como comentaba anteriormente, no hay mucho cambio en diseño, pero sí es más fino. No llega a los 8 milímetros de grosor y su cuerpo de aluminio lo hace más duradero a la par que ligero. Y eso que en el apartado de la batería seguimos teniendo la misma capacidad, 5000 mAh. Aunque ya sabemos que aunque pueden parecer cortos, desde Samsung ya nos han dicho por activa y por pasiva que los mAh no lo son todo y que su optimización permite un gran rendimiento y un uso prolongado durante un día.
La gran novedad en este apartado es que permite una carga rápida de 60 W, que es capaz de cargar un 75% de autonomía en tan solo 30 minutos. Además, para la temperatura, incorpora una cámara de vapor rediseñada que permite distribuir mejor la disipación térmica.
Pero no puedo aguantarme las ganas de hablar de la gran novedad del S26 Ultra. Incorpora una técnica totalmente revolucionaria y nunca antes vista. Es el primer móvil del mundo que incorpora la función Privacy Display (Pantalla de Privacidad). Se trata de una función que se habilita fácilmente desde los ajustes y que sirve para que las personas de nuestro alrededor no puedan ver las notificaciones que nos lleguen en pantalla, nuestras credenciales cuando entremos en la aplicación del banco, entre otras cosas.
Esta nueva herramienta, que guarda similitudes a los cristales templados que sirven para ocultar nuestra información en el smartphone, pero que, sinceramente, le da mil vueltas. Y esto lo han conseguido gracias a una nueva matriz de píxeles. Según nuestra configuración, se apagan algunos de ellos y sólo se puede ver por el usuario que está frente al dispositivo. Lo he probado y me ha sorprendido mucho.
En cuanto a potencia, el nuevo flagship de Samsung cuenta con el chip Snapdragon 8 Elite Gen 5 para Galaxy, que está optimizado específicamente para la compañía surcoreana. Sin duda, un motor perfecto para que el rendimiento de IA esté a la altura de las circunstancias, con un aumento de hasta un 19% en el rendimiento de la CPU y una mejora de la NPU de hasta un 39% para impulsar las funciones de Galaxy AI.
En la parte trasera del S26 Ultra nos encontramos un sistema de cámaras parecido al de la generación anterior, con un sensor principal de 200 megapíxeles, eso sí, con una mayor apertura, mejorando su luminosidad en un 47%. También tiene otros dos sensores: un teleobjetivo de 50 megapíxeles, que ofrece un zoom óptico 5x y un ultra gran angular de 50 megapíxeles. Si hay algo que mejora en conjunto es la fotografía nocturna, ofreciendo resultados más precisos. En la parte frontal, cuenta con una cámara de 12 megapíxeles que se me sigue pareciendo bastante corta.
La tecnología ProScaler, que permite mejorar el escalado de imágenes para potenciar los colores, y el motor móvil Digital Natural Image de Samsung, que ofrece colores más sutiles y realistas, también mejoran el rendimiento cada vez que usamos la cámara.
En el vídeo también hay mejoras. Entre ellas, ahora permite la grabación en 8K a 30 fps e incluye un super estabilizador de vídeo que es capaz de fijar un fondo y se mantiene muy estable. Además, también se ofrece la máxima facilidad a la hora de editar nuestros vídeos.
He visto los cuatro colores del nuevo S26 Ultra y es, precisamente, el principal, el tono lila el que más me ha gustado. Aunque también está disponible en blanco, negro y un azul clarito que también es muy elegante.
IA para dar y tomar (y sin suscripción)
Y claro, si hablamos de IA, ahí casi no tiene rival. Me sigue sorprendiendo que Samsung ofrezca un servicio tan pulido sin coste adicional. En la era en la que la IA bajo suscripción está cada vez más de moda, la compañía surcoreana ofrece herramientas que nos facilitan las cosas y sin pagar más por ello.
Es el caso del Photo assist, con el que puedes describir con texto y hacer una edición automática. Lo he puesto a prueba y es algo que está en otra liga. Además de seguir usando su borrador para hacer desaparecer de la imagen a una multitud de personas en un lugar turístico, con su asistente con texto, podemos pedirle que transforme por completo nuestra fotografía y lo hace en cuestión de segundos. Una fantasía que, por el bien de la humanidad, espero que siga siendo siempre gratis.
También integra Now Nudge, un asistente que nos ofrece sugerencias adecuadas para ayudar a los usuarios a encontrar una imagen o un vídeo, en el caso de que alguien nos lo pida. Por ejemplo, si nos escriben por una reunión o un viaje, la IA nos ofrece la posibilidad de identificar rápidamente cuáles pueden ser.
Otro de los avances en IA es el Audio Eraser, que es capaz de reducir todo el sonido de fondo, así como una mejora en el escaneo de documentos y la gestión de capturas de pantalla. También se estrena la nueva función de Filtro de llamadas (Call Screening). Algo que ya hemos visto en compañías como Apple. Gracias a la IA, un agente es el encargado de atender, si queremos, las llamadas, para comprobar si se trata de spam o no.
Es muy fácil de utilizar. Salta la llamada, el asistente responde y aunque a nosotros no nos suena el teléfono, sí nos aparece un mensaje con la transcripción simultánea de la conversación. En el caso de que compruebe de que no se trata de una llamada spam, habilita la llamada y comienza a sonar como si nada hubiese pasado.
S26 y S26+, ¿nos habíamos visto antes?
El modelo base de Samsung y su versión plus, el S26 y S26+, también siguen la misma línea continuista que sus predecesores. En las baterías, no hay cambios. 4300 mAh en el modelo base y en el plus crece hasta los 4900 mAh. Al igual que en el Ultra, aquí hay poca variación, salvo en el base que crece 300 mAh en comparación con el S25.
En cuanto a especificaciones, como suele ser habitual, a los dos sólo lo diferencian el tamaño, la batería y su pantalla. El base, con una pantalla de 6,3 pulgadas y un peso de 167 gramos; el S26+ con un panel de 6,7 pulgadas y un peso de 190 gramos.
En potencia, ambos apuestan por el procesador Exynos 2600, pensado para combinar rendimiento y eficiencia. Tampoco hay mucho cambio en su sistema de cámaras y me sigue faltando mucho, mucho más.
Cuenta con un sensor principal de 50 megapíxeles, con mejoras en fotografía nocturna, pero un ultra gran angular de 12 megapíxeles y un teleobjetivo de 10 megapíxeles. En la parte frontal, igual que el ultra, un sensor de 12 megapíxeles. Sabiendo que es su modelo base, no entiendo cómo todos los sensores no parten desde los 50 megapíxeles de serie.
Dentro de toda la tecnología que sigue incluyendo Samsung en sus modelos de alta gama se encuentra el sistema de procesamiento Provisual Engine, que sirve para adaptar la reducción de ruido según la lente que se está usando. Una mejora que sirve para reforzar no sólo el hardware, sino también el software que interpreta cada imagen.
Los precios también han cambiado ligeramente y se quedan, de momento, así. El S26 Ultra parte desde los 1.449 euros con una configuración de 256 GB; el S26+ arranca en los 1.249 euros; y el S26, desde los 999 euros.
Sin duda, en general, hay alguna que otra mejora. Pero llevo tiempo pensando lo mismo, creo que Samsung podría ofrecer algo más que una apuesta total por la IA. En el apartado fotográfico o cámara selfie podrían subir una marcha más, pero me sigue llamando la atención que no apliquen cambios en autonomía o diseño. Aunque siendo Samsung, la idea puede ser clara: para qué cambiar lo que bien funciona.