El economista Gonzalo Bernardos vaticina cómo afectará la guerra de Irán al bolsillo de los españoles: "Prepárense"
Avisa de las consecuencias en 'laSexta Xplica'.
Las consecuencias de la guerra de Irán ya se están notando en nuestro bolsillo, especialmente en lo que respecta al precio de la gasolina, que ya ha subido notablemente en todas las gasolineras de nuestro país.
El economista Gonzalo Bernardos estuvo este sábado en laSexta Xplica, donde mandó un mensaje a los espectadores del programa de laSexta. "Señoras y señores, vamos a ser más pobres. No sabemos por cuanto tiempo ni en qué cantidad", afirmó en directo.
Sin embargo, quiso trasladar cierto optimismo. Bernardo aseguró que los precios no necesariamente tienen por qué dispararse: "No tiene por qué subir la inflación al 10,8% como cuando llegó en julio de 2022".
En esta línea, apuntó a EEUU como principal causante del conflicto armado, y por tanto, de la subida de precios en todo el mundo. "Tenemos la incógnita de cuando Trump se aburrirá y dejará la guerra", señaló Bernardos en laSexta.
Al hilo de esto, el economista opinó que si la guerra es corta, esto será "un resfriado". Sin embargo, si se alarga, cree que habrá que apretarse el cinturón: "Prepárense que el bolsillo les dolerá".
Las posibles consecuencias económicas en España
Entre las consecuencias directas más inmediatas que podría tener la guerra de Irán en España están:
- Aumento de la inflación: Se estima que el IPC podría elevarse por encima del 3% hacia el verano de 2026 debido al encarecimiento de la energía. España es particularmente vulnerable a este choque inflacionario, incluso más que economías como la de EE. UU., debido a su dependencia energética.
- Frenazo en el crecimiento (PIB): Organismos como Funcas prevén que el conflicto restará al menos dos décimas al crecimiento del PIB español este año.
- Escalada de precios energéticos: El barril de petróleo Brent ha superado la barrera de los 100 dólares. El cierre o restricción del tráfico en el Estrecho de Ormuz es el principal factor de riesgo, ya que por allí transita una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos.