Pablo Iglesias revela lo que le dijo Pedro Sánchez sobre "algunos jueces importantes" de España: "Esto hay que solucionarlo"
Lo ha contado en 'Malas Lenguas'.
Pablo Iglesias ha contado en Malas Lenguas la conversación que tuvo hace años en Moncloa, cuando era vicepresidente del Gobierno, con Pedro Sánchez y con Iván Redondo delante.
En esa charla, Sánchez le dijo que había "un problema" con él: "Si tú supieras la mala opinión que tienen de ti algunos jueces muy importantes de este país te preocuparías. Creo que esto hay que solucionarlo. Voy a intentar que te veas con algunos de ellos porque si te ven se van a dar cuenta de que no eres tan terrible".
Ha apostillado Iglesias que cree que este mensaje era sincero: "Sánchez pensaba que lo de entenderse con las élites judiciales era una cuestión de actitud y el PSOE durante mucho tiempo pensó que se podía entender con las élites judiciales".
El fundador de Podemos ha puesto sobre la mesa la correlación de fuerzas entre la izquierda y la derecha: "De un lado tienen a Marchena y ellos a Conde Pumpido y entre ellos negocian para que no ocurra nada". Algo que para Iglesias era de "una enorme ingenuidad" porque las élites judiciales del Estado "están ampliamente dominadas por sectores conservadores que asumen un rol militante".
Según Iglesias, estos jueces empiezan a militar por dos razones: el auge de Podemos y sobre todo del independentismo: "Esto contrasta con que el mayor beneficiario político de esto, que es Feijóo, diga que en España hay un procedimiento de Estado autoritario pero si el Estado es de derechas en España".
Condenado el hermano de Sánchez
Esta reflexión de Pablo Iglesias en el programa de Jesús Cintora en La 2 viene a colación de la condena al hermano de Pedro Sánchez, David Sánchez. La Audiencia Provincial de Badajoz ha condenado por unanimidad al hermano del presidente del Gobierno a nueve años de inhabilitación para empleo o cargo público por ser autor por cooperación necesaria de un delito de prevaricación administrativa.
El tribunal rechaza el tráfico de influencias, por lo que evita la pena de prisión que sí reclamaban las acusaciones populares.