Se queja de que una cafetería esté cerrada y con los camareros cenando a la una de la mañana y recibe la lección de su vida
"Para la mayoría de las personas es más que suficiente para entender que ya no se atiende".
El activista y hostelero Jesús Soriano, conocido en las redes sociales como Soy Camarero, se ha hecho eco de una reseña negativa de un cliente a una cafetería por una razón que ha dejado a muchos alucinados. Pero clientes así hay en todas partes.
Soriano suele publicar vídeos diarios denunciando actuaciones injustas de clientes y las malas prácticas del sector, como las condiciones laborales precarias de los trabajadores. En la hostelería, las anécdotas se cuentan por día y esta no ha pasado desapercibida.
Un cliente se acercó al local a la una de la madrugada. Tenía las luces encendidas y a los trabajadores ya cenando, por lo que se acercó para preguntar por un vaso de leche. "Allí estaba todo el equipo cenando en mesa larga a la 1 AM. Les pregunto si están abiertos para pedirles un vaso de leche y me dicen que no", cuenta en la reseña de una estrella.
"El local está abierto y están comiendo. Pues que se vayan a comer a su casa, que se metan dentro y cierren, que se vayan a un bar abierto o que te hagan un sitio para que te tomes algo, ¿no? Porque es una hora terrible para encontrar nada abierto", sentencia en la crítica.
Una lección para la próxima ocasión
El propietario de la cafetería no dudó en responder y en darle una completa lección. "Hola Alberto, lamentamos que tu percepción haya sido negativa, pero queremos aclarar la situación: cuando un local está cerrado, está cerrado", comienza replicando.
"Aunque estuvieras viendo al equipo cenando fuera, eso no significa que el local siga prestando servicio al público. Nuestro equipo había terminado su jornada después de un día largo e intenso de trabajo y estaba cenando tranquilamente al aire libre, como es normal y merecido, aprovechando el frescor de la noche de verano", ha defendido el dueño.
Además, ha contado que las luces estaban apagadas, las sillas recogidas y todo cerrado, lo que para la mayoría de personas "es más que suficiente para entender que ya no se atiende": "No creemos necesario tener que cenar dentro, esconderse o marcharse para que quede claro que el servicio ha finalizado".
"También tenemos derecho a disfrutar de un momento de descanso sin que se nos exija seguir trabajando fuera de horario", ha añadido. Aunque lamenta que le haya molestado, no por eso van a renunciar a sus tiempos de descanso, tal y como señala el propietario.
El final es la guinda del pastel de la lección: "Esperamos que puedas entenderlo. y que, en el futuro, si ves a un equipo cenando a la 1 de la madrugada con todo el local cerrado, sepas interpretarlo como lo que es: el final de la jornada".