Un experto en gastronomía habla claro sobre las reseñas de Google: "No son fiables"
El creador de contenido de @asadorinakimalaga asegura que se ha llevado grandes decepciones en restaurantes con miles de valoraciones positivas y critica el uso indiscriminado del término "gastrobar".
Las reseñas de Google se han convertido en una de las herramientas más utilizadas para elegir dónde comer, pero no todo el mundo confía en ellas. Al menos no ciegamente. Así lo defiende el creador de contenido gastronómico detrás de la cuenta de TikTok @asadorinakimalaga, que ha compartido una reflexión sobre el sistema de valoraciones que acumula miles de visualizaciones.
Acostumbrado a recorrer restaurantes de todo tipo para probar sus propuestas, el influencer explica el nivel de dedicación que exige su trabajo. "Qué perseverancia tienes que tener, tienes que estar loco", comenta entre risas, antes de poner un ejemplo de una de sus jornadas más intensas.
"Ahora vengo de comerme un cochinillo con unos callos, con morcilla, con chorizo, con menú de un asador, y esta tarde tengo un restaurante japonés que me gusta mucho", relata.
Sin embargo, más allá de las comidas, una de las afirmaciones que más debate ha generado es su opinión sobre las puntuaciones de Google.
"Yo no me fío"
El creador se muestra contundente cuando habla de las plataformas de reseñas. "Las reseñas de Google no son fiables nunca. Yo no me fío", afirma. Para justificarlo, asegura que en más de una ocasión ha visitado establecimientos con puntuaciones altísimas que después no han cumplido sus expectativas.
"Me he ido a sitios de un 4,8 con 20.000 reseñas y decir: esto es...", comenta, dejando entrever su decepción con algunos locales muy bien valorados por los usuarios.
Su reflexión pone sobre la mesa un debate recurrente en la hostelería: hasta qué punto las valoraciones online reflejan realmente la calidad de una experiencia gastronómica o si están condicionadas por factores muy diversos, desde campañas de captación de reseñas hasta expectativas diferentes entre clientes.
La guerra contra los "gastrobares"
Otro de los asuntos sobre los que carga es el uso de la palabra gastrobar, un término que considera completamente desgastado.
Según explica, los auténticos gastrobares son hoy una excepción. "Que funcionen hay poquísimos", sostiene.
En su opinión, el concepto debería reservarse para locales con una propuesta gastronómica realmente diferenciada y con una cocina de alto nivel detrás. "Un gastrobar tenía que ser un chef reconocido ahí haciéndote una buena barrita, haciéndote unas cosas espectaculares", argumenta.
Por eso recomienda a quienes estén pensando abrir un negocio de hostelería que eviten utilizar esa etiqueta. "Si vas a abrir un bar, no lo llames gastrobar porque acaban de fusilar la palabra", sentencia.
El creador concluye su reflexión apuntando a los problemas estructurales que, a su juicio, atraviesa actualmente el sector. "La hostelería ha cambiado. El problema que hay es que no hay márgenes, no hay empleados", lamenta.
Un diagnóstico que ha generado numerosas reacciones entre profesionales y clientes, muchos de los cuales coinciden en que encontrar un restaurante únicamente guiándose por las estrellas de Google es cada vez más complicado.