INTERNACIONAL
29/01/2014 11:50 CET | Actualizado 29/01/2014 11:51 CET

Ucrania debate la amnistía para los manifestantes: "El país está al borde de la guerra civil"

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El parlamento ucraniano celebra una sesión extraordinaria para debatir una ley amnistía que beneficiará a los participantes en los recientes disturbios en la capital ucraniana y otras ciudades del país, y que es una de las exigencias de la oposición.

Durante el debate, el expresidente ucraniano Leonid Kravchuk ha instado a todas las fuerzas políticas del país a elaborar una "hoja de ruta" para sacar a Ucrania de la crisis que la tiene "al borde de la guerra civil".

"La situación es dramática. El país está al borde de la guerra civil", dijo Kravchuk, el primer presidente de la Ucrania independiente, en una intervención en la sesión extraordinaria que celebra hoy la Rada Suprema, el Parlamento unicameral ucraniano.

Agregó que "hay que detener el proceso de destrucción del país", separar a los bandos enfrentados y decirles a los ucranianos que hay un plan para dejar atrás la crisis.

Kravchuk subrayó que tanto los opositores como los oficialistas deben entender que en esta lucha no puede haber vencedores.

"Si la mayoría parlamentaria doblega a la oposición nada bueno saldrá de ello. Igual ocurrirá si los opositores insisten en presentar ultimátums", advirtió.

Hizo un llamamiento a los diputados a aprobar de manera consolidada la ley de amnistía a los participantes en los recientes disturbios en la capital ucraniana y otras ciudades del país.

Sectores del oficialista Partido de la Regiones consideran que la ley de amnistía debe ser aprobada sólo una vez que los manifestantes levanten las barricadas en el centro de Kiev, lo que podría complicar su tramitación en la Rada.

EL GOBIERNO, DERRIBADO

El legislativo, de mayoría oficialista, derogó este martes una serie de leyes que restringían el derecho de reunión y otras libertades civiles, en cumplimiento de los acuerdos alcanzados entre el presidente de Ucrania, Víktor Yanukóvich y los líderes de la oposición para buscar una salida pacífica a la crisis en el país.

Para favorecer ese proceso, el primer ministro de Ucrania, Mikola Azárov, cuya dimisión era demandada por los opositores, presentó su renuncia, la que fue aceptada de inmediato por el jefe del Estado.

Pese a los progresos en las negociaciones entre las autoridades y la oposición, los manifestantes mantienen las barricadas en el centro de Kiev.