INTERNACIONAL
21/08/2014 11:56 CEST | Actualizado 21/08/2014 11:57 CEST

Británicos yihadistas: por qué jóvenes nacidos en Europa se vuelven radicales del Estado Islámico

ALHAYAT

El acento británico del verdugo encapuchado del periodista estadounidense James Foley, decapitado en Siria ante una cámara, sacó al primer ministro británico, David Cameron, de sus vacaciones. De vuelta a Londres expresó su profunda preocupación porque Reino Unido se enfrenta a una "lucha generacional" contra un enemigo "venenoso, extremista y violento". Se calcula que entre 400 y 500 yihadistas que luchan en Irak y Siria son británicos de nacimiento, según The Guardian, y el país se pregunta por qué.

Estas son algunas de las razones por las que se unen a la lucha yihadista, junto a unos 700 franceses y 500 belgas:

BÚSQUEDA DE IDENTIDAD PROPIA. Hay una generación joven en Reino Unido que "tiene dificultades para forjarse una identidad, especialmente en una sociedad globalizada en la que las identidades se entremezclan", explica a AFP Erin Marie Saltman, investigadora especializada en contraterrorismo del Think Tank Quilliam.

HEROÍSMO. "Algunas personas se sienten mejor en un entorno jerarquizado y son presas vulnerables para estos grupos que les prometen morir como mártir y donde uno se convierte en una especie de superhéroe que salva el mundo", añade Saltman.

SE SIENTEN OPRIMIDOS POR OCCIDENTE. Hay distintos perfiles de personas que se sienten atraídas por grupos extremistas. "Encontramos un gran número de gangster y criminales que se han radicalizado y convertido en la cárcel", pero también "miembros de la comunidad musulmana marcada por lo que ocurre en el mundo", analiza Afzal Ashraf, experto en ideología terrorista en el instituto de investigación londinense RUSI, en conversación con AFP. Ashraf hace un paralelismo entre Laurie Lee, Ernest Hemingway u otros "jóvenes poetas" que "se sintieron oprimidos durante la guerra civil española" y "los musulmanes que se sienten oprimidos por los Gobiernos occidentales".

RASGOS PSICOPÁTICOS. El mismo experto, entrevistado por The Guardian, apunta al perfil psicópata de los jóvenes recrutados. "Este vídeo tendrá poco impacto en la captación. Afectará a cierto tipo de individuos psicopáticos, pero por suerte, es una minoría. Habrá muchísima más gente que rechazará a esta gente, pero hay un mercado para estas cosas".

VENGANZA CONTRA EEUU. "El mensaje que realmente motiva es que esta es una forma de responder a lo que perciben como el matonismo y dominación de EEUU sobre el mundo musulmán. Se sienten impotentes cuando ven el poder aéreo y terrestre extraordinario de EEUU y ven esto como una forma de devolverles el golpe", explica Ashraf.

AFÁN DE PROTAGONISMO. Los británicos que deciden embarcarse en las filas extremistras quieren "estar en los puestos delanteros del conflicto" y no "ocupar los asientos de atrás", explica Shiraz Maher a AFP, del centro internacional de estudios sobre la radicalización (ICSR en sus siglas en inglés) del King's College de Londres. Cuando llegan a las filas del Estado Islámico (EI) tienen que desempañar funciones secundarias, sin embargo, como ser kamikazes o guardianes, porque el EI no se fía de ellos y no hablan árabe.

El miedo a la amenaza islamista en suelo británico se hizo real en mayo de 2013 cuando el soldado Lee Rigby fue abatido en plena calle de día en Londres por dos británicos de origen nigeriano convertidos al islam. Este año la policía británica ha detenido a 69 sospechosos de haber ido a combatir a Siria, según un recuento de BBC, frente a los 24 de 2013.

En las redes sociales, donde se captan nuevos yihadistas, aparecen jóvenes como Madhi Hassan, de 19 años, que subió una foto a Twitter en la que aparece en un supermercado con un bote de Nutella y explica que a sus futuros colegas no les va a faltar de nada. Abdel-Majed Abdel Bary, del oeste de Londres, publicó una macabra foto con una cabeza decapitada en la que escribió: "Momento distendido con mi colega, o lo que queda de él". The Telegraph recopila en este enlace varios casos que sorprendieron a Reino Unido.

#CuandoElDescansoEsUnSueño