INTERNACIONAL
22/08/2015 10:43 CEST | Actualizado 22/08/2015 10:44 CEST

Las cúpulas de las dos Coreas se reúnen para resolver el último episodio de tensión

AP

El ultimátum ha llegado a su fin. A las 10.30 de la mañana de este sábado (hora peninsular española) se había fijado por parte de Corea del Norte el momento límite en el que sus vecinos de Corea del Sur deberían haber apagado esos altavoces con mensajes propagandísticos que han incendiado de nuevo la frontera. Sin embargo, cruzada la línea roja marcada en el reloj, no hay declaración de guerra alguna. Lo que sí hay es un esfuerzo de diplomacia, in extremis, para evitar males mayores.

Los asesores principales de seguridad de los líderes de las dos Coreas han decidido reunirse esta mañana, a partir de las 11.00 horas, en el terreno neutral de Panjunmon, en la frontera, para intentar resolver este último episodio de tensión entre ambos países. Lo ha confirmado la Oficina Presidencial de Seúl a la agencia de noticias oficial del país, Yonhap. Estamos ante el encontronazo más grave entre las dos naciones en los últimos 24 meses.

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La reunión tendrá lugar media hora después del ultimatum dado por Corea del Norte para que el Sur apague el enorme altavoz que usa en la frontera para emitir propaganda, el causante del último rifirrafe entre ambos países.

El encuentro estará liderado por el asesor de seguridad nacional de la presidenta surcoreana Park Geun Hye, que se reunirá con Hwang Pyong So, el principal asesor militar del líder norcoreano, según ha informado la Presidencia surcoreana, la Casa Azul, que ha puntualizado que la reunión fue convocada a petición de las autoridades norcoreanas.

Sin embargo, el Ejército surcoreano permanece en máxima alerta ante la posibilidad de que Corea del Norte haga buena su amenaza e inicie un ataque al término del ultimátum.

"El Ejército mantiene su política de permanecer en el nivel de alerta más elevado desde el provocador bombardeo del 20 de agosto", ha declarado un portavoz militar bajo anonimato a Yonhap.

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