INTERNACIONAL
18/01/2017 17:16 CET | Actualizado 18/01/2017 17:16 CET

Así es Antonio Tajani, nuevo presidente del Parlamento Europeo

REUTERS

Maneja la política como el arte de resolver los problemas concretos, sin demasiadas estridencias y alejado de los estereotipos que impregnan su origen italiano. Antonio Tajani (Roma, 1953), conservador, ex piloto de la fuerza aérea y periodista, es el nuevo

presidente del Parlamento Europeo. Alcanza esta responsabilidad tras una larga carrera europea, conociendo bien esta institución, de la que hasta ahora era vicepresidente –llegó aquí en 1994 - y habiendo sido vicepresidente de la Comisión Europea. Nadie olvida que fue fundador de Forza Italia y portavoz de Berlusconi, pero su estilo moderado y fama de pragmático, aireado durante las últimas semanas que ha estado en campaña, multiplican los matices del personaje.

Tajani ha logrado su elección como presidente en una exhibición de discreta capacidad negociadora con liberales y euro escépticos, siendo los primeros la fuerza más pro- europea de la Eurocámara y los segundos uno de sus grupos euro-escépticos. La combinación ha sido posible porque Tajani tiene un crecepelo para aquél al que ve clarear su frente, una botella de vino para el sediento y zumo para el abstemio. Si a la mañana del día de las votaciones prometía a los liberales una ambiciosa agenda para

relanzar Europa, a la tarde prometía a los euro escépticos que sería un presidente gris sin hacer ruido. Al final unos y otros le votaron.

Políglota, amigo del sur de Europa y de España. Se dirigió a la Eurocámara en italiano, inglés, citó a Voltarie en francés y recordó una hazaña personal asturiana en su discurso para pedir su voto. En 2013, cuando era comisario de industria, medió con la empresa americana Tenneco para evitar el cierre de su fábrica en Asturias, lo que habría dejado en la calle a más de 200 trabajadores. Ahora lo repite con orgullo cada vez que puede.

El nuevo presidente del Parlamento Europeo Antonio Tajani (i), del grupo Partido Europeo del Pueblo, recibe felicitaciones del saliente presidente Martin Schulz (d)

“Al margen de las ideologías, se portó como un jabato”, recuerda Antonio Masip, histórico dirigente del socialismo asturiano y hasta la anterior legislatura miembro del Parlamento Europeo. Masip invitó a los trabajadores de Tenneco a venir a Estrasburgo y organizó una reunión con Tajani. El italiano tomó nota del asunto y se comprometió a resolverlo. “Fue receptivo a nuestra llamada y se implicó mucho, con viajes a Estados Unidos incluidos para negociar con la empresa. No conozco ningún precedente de una implicación tan exitosa de la UE para evitar el cierre de una fábrica”. Desde 2015 una calle de Gijón lleva su nombre.

Imagen de archivo del día en el que Tajani inauguró su calle en Gijón

“Antonio Tajani era nuestro comisario español”, recuerda una fuente consultada de la delegación del Partido Popular español en el Parlamento Europeo. “Para muchos de los asuntos que afectaban a España recurríamos a Tajani y no a Joaquín Almunia [que

era el comisario español entonces]”. La buena relación de Tajani con los españoles también se extiende a varios de los socialistas de la Eurocámara. Protagonizó una trifulca con un diputado venezolano chavista en una reunión en Portugal el año pasado y en un vídeo se puede ver a Ramón Jáuregui tratando de mediar y calmar las aguas.

CAPACIDAD EXPLOSIVA

A Tajani le caracteriza el empleo de un lenguaje duro con la inmigración, pero se muestra receptivo – al menos en privado - ante la crisis de refugiados. Antes de su elección, aceptó reunirse con la ONG española Open Arms, que llevan a cabo tareas de rescate para salvar vidas en el Mediterráneo. “Se comprometió a venir a ver nuestra misión” cuenta Laura Lanuza, que ha acudido a la Eurocámara para agitar su conciencia sobre el drama con el que trabajan. Tajani recibió como regalo una brújula encontrada en uno de los barcos en los que viajan los refugiados y el chaleco salvavidas que portaba una niña siria fallecida.

Las sombras del nuevo presidente incluyen las de los gases contaminantes que expulsan los coches Volkswagen. Fue durante su etapa como comisario europeo de industria cuando algunas pruebas practicadas a estos coches en la calle daban unos resultados distintos a los practicados en los laboratorios. Sus detractores le acusan de no haber actuado ante estas alarmas pero él se defiende diciendo que era un asunto muy técnico que él no llevaba directamente y que su obsesión entonces era luchar contra el paro y reflotar la industria europea.

No soy un primer ministro, soy el presidente del Parlamento

Antonio Tajani es la antítesis de Martin Schulz, el presidente saliente del Parlamento Europeo, que ha dedicado sus cinco años a proyectar la imagen de su figura y de la institución en los grandes debates abiertos en esta Europa en crisis. El italiano se mueve mejor en las distancias cortas, alejado de los focos, donde no habla demasiado pero toma nota de todo. Ahora se siente cómodo con el perfil bajo que ha prometido a los euro-escépticos para lograr ser elegido.

“No soy un primer ministro, soy el presidente del Parlamento”, insiste en sus primeras horas como presidente. Preguntado por el discurso de Theresa May en el que ha vaticinado unas conversaciones de divorcio entre Europa y Reino Unido duras y difíciles, se ha limitado a decir que “no habla de los temas que no estén directamente relacionados con la institución que preside”. El tiempo dirá si su perfil bajo y su voluntad de integrar a los diputados euroescépticos en la maquinaria parlamentaria será bueno para Europa en este año crucial de Trump, Putin y elecciones en Países Bajos, Francia y Alemania.

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