INTERNACIONAL
03/12/2018 11:37 CET | Actualizado 03/12/2018 11:38 CET

La foto viral por lo que hace el perro de George H.W. Bush en el último adiós al expresidente

La imagen de Sully, el perro de servicio del ex presidente George H.W. Bush, Sully, acostado junto al ataúd del presidente número 41 de EEUU ha dado la vuelta al mundo. No es para menos: la fotografía es de tal carga emocional, que no ha dejado indiferente a nadie.

Ha sido el portavoz de la familia Bush, Jim McGrath, quien ha compartido la imagen con el comentario: "Misión cumplida". Ahora Sully viajará en el Air Force One junto al ataúd hasta Washington donde tendrán lugar los funerales.

Por su parte George Bush hijo también ha publicado la foto de Sully en Instagram: "Por mucho que nuestra familia eche de menos a este perro, nos reconforta saber que traerá la misma alegría a su nuevo hogar, Walter Reed, que trajo a 41. [Al 41º presidente de los EEUU]."

Sully fue asignado a los Bush en junio para proporcionarles apoyo en sus actividades diarias, según VetDogs, una organización que pone en contacto a veteranos y perros de servicio. Es capaz de realizar múltiples tareas, incluyendo descolgar el teléfono o ayudar a encontrar objetos.

Ahora Sully volverá al centro VetDogs de Estados Unidos en Long Island, donde permanecerá durante la Navidad antes de ser trasladado al Programa de perros del Centro Médico Militar Nacional Walter Reed en Bethesda, Maryland.

Semana de homenajes

Ahora Estados Unidos se prepara pa honrar al que un día fue su presidente. Al igual que Gerald Ford (2006), Ronald Reagan (2004) o Richard Nixon (1994) antes que él, el 41º presidente estadounidense será enterrado según el protocolo de funerales del Estado, organizado con precisión militar por la fuerza del Pentágono a cargo de la protección de la capital.

El republicano George H. W. Bush había dicho que no votó por Donald Trump en 2016 y lo tachó de "pretencioso", pero el actual inquilino de la Casa Blanca tiene la intención de rendirle todos los honores. Pidió que el Boeing 747 del presidente, apodado Air Force One cuando el presidente está a bordo, vaya a buscar el ataúd en Texas para llevarlo de regreso a Washington.

Este ataúd se exhibirá en una capilla ardiente bajo la cúpula del Capitolio a partir del lunes por la noche. Una guardia de honor vigilará el féretro continuamente durante más de 37 horas, día y noche.

El miércoles, el día del duelo nacional, los funerales se llevarán a cabo en la Catedral Nacional, en Washington, como en el caso de John F. Kennedy o el ex senador John McCain en septiembre. El presidente Trump estará presente.

Entonces volverá a casa, en Texas. Después de otro servicio fúnebre en la iglesia episcopal de Saint Martin en Houston, un tren llevará el ataúd al campus de la Universidad de Texas A&M, donde se encuentra la Biblioteca Presidencial George Bush, detrás de la cual será enterrado junto a Barbara, su esposa, que murió en abril, y Robin, su hija, que murió de leucemia a los 3 años.