El ataque a Irán salpica a su participación en el Mundial de 2026: la posición de la FIFA y qué sucede si no asiste
Los ataques realizados por Estados Unidos e Israel este fin de semana conlleva implicaciones más allá de las militares y económicas, el próximo mundial de fútbol podría tener un participante menos que abre todas las dudas en la competición.
El ataque, los bombardeos y la imprevisible situación internacional que ha despertado la acción unilateral de Estados Unidos e Israel en Irán han despertado consecuencias que parecen no tener fin. Además de económicas, con la subida del precio del petróleo y la caída de numerosas bolsas internacionales, o geopolíticas, con un conflicto militar sin precedentes en este siglo, se le suma ahora el próximo Mundial de fútbol de 2026 que se disputará este verano en EEUU, México y Canadá. Ante esta situación, la participación de Irán está en el aire, pero, ¿qué sucede si decide retirarse?
"Con lo que ha pasado... y con ese ataque de Estados Unidos, es poco probable que podamos esperar con ilusión el Mundial, pero son los dirigentes deportivos los que deben decidir al respecto", ha asegurado Mehdi Taj, presidente de la Federación Iraní, que abrió la puerta este domingo a una posible retirada del equipo de la competición internacional que se produce cada cuatro años y que en su última edición de 2022 salió victoriosa Argentina.
Multas y penalizaciones a Irán
En caso de que la escalada militar en Irán suponga el peso determinante para no participar en el Mundial, el país se vería amenazado con multas por estar ausente en la competición. Si avisa a la FIFA con más de treinta días de antelación, el reglamento contiene que la Comisión Disciplinaria interpondrá una multa de más de 300.000 dólares. Si embargo, en caso de que avise después del próximo 11 de junio, esa cantidad podría verse aumentada hasta más de 600.000 mil dólares.
Por otro lado, el agujero económico se incrementaría debido a que tendrá que rembolsar todos los fondos recibidos de la FIFA para el entrenamiento y preparación de su selección. Eso supone unos 1,5 millones de dólares para cada selección y un total de 10,5 millones por disputar la competición. A todo ello, se le podría sumar la expulsión de eventos futuros organizados por la propia FIFA.
Y quién puede sustituirle
"Si una federación participante se retirara o quedara excluida del Mundial de la FIFA 26, la FIFA decidirá a su entera discreción al respecto y emprenderá las acciones que considere necesarias. La FIFA podrá decidir, en particular, sustituir dicha federación por otra", asegura el apartado 6.7 del reglamento que regula estas situaciones.
Ante esta situación, el principal beneficiado de la Confederación Asiática es Irak, pero se encuentra en estos momentos en la repesca con lo que todavía no ha perdido todas las oportunidades para ir al Mundial. Ante esta situación, las dos selecciones que podrían aspirar a sustituir a Irán en caso de que decida no asistir son Omán y Emiratos Árabes. Sin embargo, pueden darse casos disparatados como que participe Israel, que quedó tercera en su grupo imposibilitando, en teoría, su participación.
Qué ocurre si participa
En caso de que Irán decida participar no es descartable censuras por parte de la Casa Blanca y Donald Trump, presidente de Estados Unidos que ha amenazado constantemente en los últimos meses con vetar la entrada a diferentes personas de partes muy concretas del mundo como latinoamérica u Oriente Medio. Los jugadores y el Staff podrían acudir, pero los aficionados no. Además, volvería a darse una situación histórica en el que una selección participe en una competición internacional donde su país está siendo atacado por el anfitrión.
Irán ha elegido como campamento base para entrenar y concentrarse durante el Mundial el Complejo Deportivo Kino de Tucson (Arizona) y encuadrada en el grupo G, la selección de Amir Ghalenoei debe jugar el 15 de junio contra Nueva Zelanda, en Los Ángeles, seis días después ante Bélgica, en la misma sede, y cerrará la fase de grupos el 26 de junio frente Egipto, en Seattle.
Todos los escenarios son inverosímiles y la incertidumbre se asienta por un conflicto militar que ya ha dejado centenares de muertos y una escalada que sigue en auge provocando consecuencias imprevisibles en todo el mundo, también en el deporte.