Soledad Fernández, directora de la Agencia Tributaria, sobre hacer la declaración de la renta con IA: "Yo no me arriesgaría a meterme en ChatGPT"
Expertos del sector fiscal tienen claro que hoy por hoy "la IA está en pañales" en cuanto a declaraciones de la renta se trata.
La tentación está ahí y es fuerte. Tal es la expectativa, que desde la Agencia Tributaria tienen que mandar mensajes de aviso para evitar que la gente recurra a la inteligencia artificial para hacer su propia declaración de la renta. Y no cualquier cargo de la Agencia Tributaria, sino su propia directora, Soledad Fernández.
Cumplidas dos semanas desde la apertura del plazo legal para ajustar cuentas con el fisco (o que el fisco las ajuste contigo), el uso de herramientas como ChatGPT está en el centro del debate. Bien como elemento de apoyo o, directamente, como vía para hacer más rápida la declaración. Hasta la empresa matriz de la gran herramienta de inteligencia artificial, Open AI, ha pedido cautela.
Pero no es tan sencillo.
Soledad Fernández fue la encargada de avisar. "Yo creo que, con lo que se ha volcado todo el equipo que está por aquí en aportar las mejores herramientas de información, de ayuda, de asistencia... Yo no me arriesgaría a meterme en ChatGPT", apuntaba la directora de la Agencia Tributaria.
No está sola en su llamamiento. Como explica a Cinco Días Enrique García, CEO y cofundador de TaxDown, "la IA tiene un potencial enorme" para ayudar también con la declaración, pero "se debe hacer un uso responsable". Por ejemplo, señala García, es útil y puede ser recomendable en tareas como "realizar consultas fiscales o procesar documentos", pero no mucho más allá.
Algo más directo en su discurso es Francisco Serantes, coordinador del grupo de expertos en IRPF de la Asociación Española de Asesores Fiscales (Aedaf). Para este responsable "la IA está en pañales" en cuanto a gestión de impuestos y ajuste de cuentas fiscales.
En un enfoque similar al del CEO de TaxDown, Francisco Serantes ve positivo apoyarse en la IA para aclarar "criterios jurisprudenciales o administrativos sobre la deducción de determinados gastos". Sin embargo, usar la IA requiere de un conocimiento para poder afinar qué se busca y qué te encuentras. "Muchas veces depende de cómo le preguntes va a dar respuestas completamente distintas"; por ello, la clave está en "introducir un buen prompt a la IA".
Uno y otro matizan rápidamente que basar toda la declaración en la IA es un riesgo máximo, comenzando por las limitaciones técnicas y de conocimiento que aún presentan estas tecnologías de ultimísima hora. Básicamente, por las llamadas 'alucinaciones' que en ocasiones sufren ChatGPT, Gemini o Copilot, que por error presentan como verdadera información que es errónea. En algunos casos, incluso con datos que son muy evidentes que están mal.