Qué dice el Tratado de Amistad con España que acaba de romper Argelia

Argelia llevaba meses alejándose de España tras el cambio de postura con el Sáhara Occidental.
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Pedro Sánchezm, con la bandera de Argelia detrás con motivo del Foro Económico España-Argelia en 2020
Pedro Sánchezm, con la bandera de Argelia detrás con motivo del Foro Económico España-Argelia en 2020
NurPhoto via Getty Images

Llevaba tiempo mostrando su indignación y, este miércoles, Argelia ha llevado su desencuentro con España a un nuevo nivel. El Ejecutivo del país norteafricano ha anunciado la suspensión con efecto “inmediato” del Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación con España, firmado el 8 de octubre de 2002.

El motivo, como el resto de enfrentamientos en los últimos meses, tiene que ver con el cambio de posición de España con respecto al Sáhara Occidental, para apoyar ahora el plan de autonomía defendido por Marruecos. Una postura “injustificable” para Argel que hoy ha querido justificar Sánchez en el Congreso. Allí, ha defendido que España no se ha desentendido de la causa del pueblo saharaui”, cuya independencia apoya Argelia.

Hace 20 años, los ejecutivos de Abdelaziz Buteflika y de José María Aznar firmaron este tratado para oficializar una cercanía concretada en la cooperación humanitaria, económica y el suministro de energías, como el gas, concretada en que la nación africana ha sido el principal aportador de gas a nuestro país en la época reciente.

Sin embargo, desde que se conoció la nueva postura de Moncloa sobre el Sáhara, el gobierno africano ha ido rompiendo buena parte de los puentes trazados con Madrid.

El texto de comienzos de siglo y milenio dejaba por escrito que ambos estados se comprometían a “impulsar y reforzar” la cooperación económica y financiera mediante “un impulso de las inversiones recíprocas”. De hecho, su preámbulo ya hablaba de la voluntad común de “inaugurar una etapa cualitativa en sus relaciones bilaterales”, cuidando no solo lo económico, sino también la seguridad, defensa y cultura bipartita.

También se firmó una especial cobertura en el campo de las infraestructuras, “particularmente en los campos de la energía, obras públicas y viviendas, transportes y comunicaciones, pesca marítima, protección del medio ambiente y gestión de recursos naturales”, áreas fundamentales de negocio y relaciones en los dos últimos decenios.

Esto es lo que decía íntegramente el Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación, publicado en el BOE de 11 de noviembre de 2003, tras su entrada definitiva en vigor:

Aunque Argelia siempre ha asegurado que cumplirá los contratos firmados con España en relación al flujo de gas, de lo que ha sido tradicionalmente el principal suministrador, en las últimas semanas ha lanzado mensajes amenazantes. El último dejaba caer la posibilidad de romper esos contratos si el Gobierno de Sánchez utilizaba parte de esa energía para distribuírsela a Marruecos, principal rival argelino.

Tras el anuncio hecho por Marruecos sobre su nueva sintonía con Moncloa, Argelia habló de “segunda traición histórica” que le llevó a dejar de contar con España como socio prioritario. Así, su Ejecutivo apuntó a un giro político para acercarse más a Italia por lo que apuntaba como “cálculos estrechos y egoístas” de España.