Crisis en Cuba por desabastecimiento y apagones: ¿la antesala del caos total?
Trump ha impedido que Venezuela vuelva a mandar combustible a la isla, cuando era su principal fuente. También ha amenazado con aranceles a los países que osen ocupar el papel de suministrador. El daño, más el embargo y el desgaste, es grande.
Cuba está sufriendo una de esas terribles tormentas perfectas, en las que todo se confabula para el desastre. Tras la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, el pasado el 3 de enero, el Gobierno norteamericano de Donald Trump desplegó varias medidas que buscaban dañar a aliados de Caracas, como la isla caribeña. Sobre todo, propuso un plan que dificulta el acceso a combustible venezolano para las autoridades de La Habana. Además, se incluye la amenaza de una severa imposición de aranceles a los países que le envíen petróleo.
Washington se ha asegurado, así, de que Cuba no reciba petróleo de Venezuela, que durante dos décadas ha sido el principal aliado de La Habana, y ha incrementado la presión para reducir el crudo que llega desde México, que pretendía seguir enviando partidas aunque fuera casi como ayuda humanitaria.
Trump ha dado un ultimátum al Gobierno de Miguel Díaz-Canel, que nadie sabe cuándo acaba: o negocias conmigo o vas a caer, como cayó Maduro. No hace más que repetir el republicano que Cuba está en peligro, sobre el abismo, y que tiene que ceder para que sobreviva el sistema actual. No está claro si el magnate busca el fin del régimen comunista o sólo una salida transaccional, de las que a él le gustan, que mejore sus necesidades en lucha contra el narcotráfico o inmigración. A lo mejor se contenta con un régimen nuevo pero amigo, como el de Delcy Rodríguez en el Palacio de Miraflores. A lo mejor, quiere que mande su secretario de Estado, Marco Rubio, de origen cubano.
El caso es que Cuba, hoy por hoy, está sufriendo ya una importante crisis energética, que está provocando apagones masivos, cierre de clases, reducción de las jornadas laborales, freno al turismo, recorte del transporte público, desavastecimiento generalizado... Para hacerle frente, el Gobierno está empezando a aplicar un plan de medidas, pero los resultados aún no se ven.
La isla de 9,6 millones de habitantes, sometida a un embargo comercial estadounidense desde 1962, lleva años sumida en una grave crisis económica marcada por prolongados cortes de electricidad y escasez de combustible, medicamentos y alimentos. Esto es más, pero mucho más. La escasez resultante ha amenazado con sumir a Cuba en una oscuridad total, con las centrales eléctricas luchando por mantener las luces encendidas.
Ningún barco petrolero o petrolero extranjero ha llegado a Cuba desde hace semanas, informaron a la la agencia AFP expertos en rastreo de transporte marítimo. Y el domingo se anunció que los vuelos de larga distancia no podrán reabastecerse de combustible en la isla durante al menos un mes.
El canciller Bruno Rodríguez denunció este lunes la "cruel agresión" de EEUU, que según dijo tiene como objetivo "quebrar la voluntad política del pueblo cubano". "La situación es difícil y exigirá grandes sacrificios", afirmó Rodríguez, reiterando la "voluntad de Cuba de dialogar", aunque en sus propios términos.
La pregunta ahora es hasta dónde llegará este caos, si es sólo la antesala del hundimiento total del régimen.
Racionamiento de ventas
El viernes, el viceprimer ministro Oscar Pérez-Oliva Fraga confirmó que la isla racionará la venta de combustible, aunque no dio detalles ni plazos al respecto, en una decisión adoptada en un Consejo de Ministros extraordinario para abordar la crisis.
El funcionario explicó que Cuba priorizará el poco combustible con el que cuenta el país para "los servicios esenciales", la generación de electricidad, los "servicios de salud", el abastecimiento de agua, las actividades de defensa y para "garantizar la sostenibilidad de aquellos sectores que generen ingresos en divisas", como el turismo.
Además, indicó que facilitará los trámites para que las empresas privadas “que tengan la posibilidad” importen su propio combustible.
Teletrabajo y reducción de tareas
El viceprimer ministro también señaló que las "actividades administrativas fundamentales" sólo operarán de lunes a jueves, con el fin de ahorrar energía, igualmente.
Por su parte, el Ministerio del Trabajo pidió a las empresas estatales que faciliten el teletrabajo y la reubicación de los trabajadores. El titular de la cartera, Jesús Otamendiz, anunció que los centros de trabajo públicos deberán ajustar sus horarios en concordancia con la situación energética de la zona en la que se encuentren.
Además, explicó que, en caso de que el trabajador no pueda teletrabajar ni reubicarse, se le aplicará una "interrupción laboral" hasta que solucione su situación manteniendo su salario durante un mes.
Transporte afectado
En La Habana, la capital, las autoridades de transporte público admitieron en redes sociales que se limitaba, aún más, la circulación de buses, aunque sin especificar qué rutas o frecuencias.
A su vez, la dirección de Ómnibus Nacionales en la provincia de Las Tunas suspendió desde el viernes todas sus rutas principales-menos la de La Habana- debido a "la compleja situación con la disponibilidad de combustibles en el país".
Es un área que ya estaba afectada por la crisis energética: según datos oficiales, registró una caída del 93 % interananual entre enero y septiembre de 2025.
Cierre de hoteles y reubicación de turistas
El Gobierno empezó a cerrar algunos hoteles de la isla y a trasladar a los turistas a otras instalaciones, según confirmaron el sábado fuentes del sector a la agencia EFE.
El sector turístico en Cuba, considerado uno e los motores de la economía cubana, viene arrastrando caída tras caída en el número de visitantes. En 2025, tuvo su peor registro de viajeros internacionales (1,8 millones) desde 2002, sin contar los años de la pandemia de covid-19.
Pérez-Oliva Fraga declaró el viernes en la televisión estatal que “se ha diseñado un plan en el turismo para reducir los consumos energéticos, compactar las instalaciones turísticas, y aprovechar la temporada alta que está transcurriendo en estos momentos en nuestro país”.
La “compactación” anunciada afecta principalmente a algunas instalaciones turísticas ubicadas en el balneario de Varadero y de los cayos del norte de la isla.
En medio de la escasez, varias aerolíneas internacionales están tomando medidas ante la dificultad de recargar combustible en la isla.
Air Canada, la principal línea aérea de Canadá, anunció este lunes que de forma inmediata suspenderá sus servicios a Cuba por la falta de combustible, una medida que agravará aún más la crisis del sector turístico, ya que Canadá es uno de los países de origen desde donde más viajeros llegan a la isla.
Por su parte, las aerolíneas españolas Air Europa e Iberia, con rutas diarias a La Habana, informaron que sus vuelos desde la isla a Madrid incluirán una parada técnica de repostaje en República Dominicana.
Distinto es el caso de las aerolíneas mexicanas, cuyos vuelos siguen operando con normalidad. "Nuestras aeronaves estarán recargando el combustible suficiente en México que nos permita seguir operando los vuelos" de ida y vuelta, dijo a CNN la aerolínea Viva Aerobus. Aeroméxico respondió en un correo electrónico que mantiene la operación de su ruta Ciudad de México-La Habana y que informará a través de sus canales oficiales cualquier actualización.