Por favor, habilita JavaScript para ver los comentarios de Disqus.
El 'estriptis' de Gabriel Attal: el aspirante al Elíseo sacude Francia con su autobiografía

El 'estriptis' de Gabriel Attal: el aspirante al Elíseo sacude Francia con su autobiografía 

El que fuera primer ministro publica a sus 37 años 'Como hombre libre', un repaso en el que relata su distanciamiento con Macron, expone los insultos homófobos que recibe a diario y su infancia complicada, con un padre con adicciones.

El que fuera primer ministro de Francia, Gabriel Attal, en el Palacio del Elíseo de París, el 18 de julio de 2024.
El que fuera primer ministro de Francia, Gabriel Attal, en el Palacio del Elíseo de París, el 18 de julio de 2024.Christian Liewig / Corbis via Getty Images

Francia celebrará elecciones presidenciales en 2027 y todo es precampaña ya. En esta ocasión, el actual mandatario, Emmanuel Macron, no podrá presentarse a la reelección, por limitación de mandatos, así que la lucha es aún más encarnizada: la ultraderecha de Marine Le Pen, favorita en las encuestas, peleará por El Elíseo, aunque aún no sabe si su líder estará inhabilitada para ello, mientras que en el lado liberal batallan por ver quién toma el testigo macronista. 

Uno de los aspirantes por este flanco es Gabriel Attal, que fue el primer ministro de Francia más joven de la historia, y que, siguiendo la tradición de quien aspira a mucho, este jueves lanza En homme libre (Como hombre libre), su autobiografía. Sólo tiene 37 años pero, parece, también mucho que contar. Sus revelaciones son hoy la comidilla del país vecino. "De momento, ha ganado el foco", como dicen los colegas de la edición francesa del HuffPost

El también secretario general de Renacimiento (el partido de centro-derecha en el poder), presentó su obra ayer en París, en la librería Lamartine, en el exclusivo distrito 16 de París, "precisamente el lugar donde el conservador Nicolas Sarkozy suele firmar los suyos", afina EFE. Muchos analistas creen que no es una simple coincidencia con el expresidente francés. Ambos, dicen, "están marcados por una energía similar y una fuerte ambición".

En su libro, que presenta como un ejercicio de transparencia, Attal habla, por ejemplo, de la franqueza con la que criticó ante el presidente Macron su nefasta decisión de disolver la Asamblea Nacional en junio de 2024, tras los malos resultados cosechados en las elecciones europeas, y de la que resultó una cámara baja muy fragmentada, así como su caída como primer ministro, un puesto que ocupó solo siete meses.

Relata su distanciamiento con el ahora presidente por aquellos comicios, que terminaron en un punto muerto en la Asamblea Nacional, una sucesión de gobiernos débiles y la peor crisis política del país en décadas.

Según extractos publicados en los medios de comunicación galos, también relata una reunión "acalorada" en la que disuadió a un jefe de Estado desconectado de la realidad de tomar la iniciativa en la campaña para las elecciones parlamentarias.

Attal afirmó que los votantes se habían sentido decepcionados por la incapacidad de Macron para delegar decisiones. "Muchos franceses se mostraron entusiasmados con la idea de que todos pudieran participar en la transformación del país", escribe. "Pero no fue así. Vieron un estilo de gestión bastante clásico y demasiado vertical", añade. Da a entender que lo haría mejor que Macron si llega al cargo. "Tengo ideas claras para Francia", garantiza.

"Gay"

Sin embargo, más allá de lo político, Attal ha acaparado aún más atención mediática con pasajes sobre su vida privada, como un capítulo titulado directamente "Gay", que incluye un relato de su relación con Stéphane Séjourné, comisario europeo francés, responsable de Mercado Interior. Contrajeron una unión civil en 2017 y se separaron en 2022, pero volvieron a estar juntos dos años después, tras las elecciones parlamentarias anticipadas, según relata el libro.

En una entrevista televisiva para promocionarlo, el exprimer ministro describió a su pareja como "el amor de mi vida" y afirmó que les gustaría tener un hijo, pero que, al ser pareja homosexual, se enfrentaban a dificultades para adoptar. 

Amelie Oudea-Castera, Gabriel Attal y Stephane Séjourné, en La Defense Arena, durante los Juegos Olímpicos de París, el 28 de julio de 2024.
Amelie Oudea-Castera, Gabriel Attal y Stephane Séjourné, en La Defense Arena, durante los Juegos Olímpicos de París, el 28 de julio de 2024.Xavier Laine / Getty Images

Attal añadió que sufre insultos homófobos en las redes sociales "casi a diario" y que también padece antisemitismo frecuente en internet, porque su difunto padre era judío, a pesar de que él mismo no lo es, ya que su madre es cristiana de origen ruso. 

Entre las 352 páginas, justo ha causado polémica también el retrato que traza Attal de su infancia, ya que afirma que su progenitor, Yves Attal, un abogado y productor de cine conocido en el país, sufría de adicción al juego y a las drogas, lo que ponía en peligro las finanzas familiares cada poco. El póker, se duele, mandaba más que las necesidades de la familia. Su padre tuvo que pasar varias temporadas en rehabilitación, desvela. Su madre es, para él, "una heroína" por echarse todo a la espalda. También tiene frecuentes palabras de cariño para sus tres hermanas y un hermano menor adoptado tras una tragedia familiar. De esa época, recuerda como hermosas las vacaciones en Île-aux-Moines.

La derecha y la ultraderecha no ven en este relato un ejercicio de transparencia ni de desahogo siquiera, sino un exceso. Hablan de "exhibicionismo" y de "exceso de amarillismo", como si fuera "espectáculo de estriptis". En una entrevista con Le Point, Attal se defendió, sin embargo. "Cuando uno no habla de su vida privada, otros lo hacen por él. No intento ni destacar mi relación ni ocultar quién soy". "Con este libro quiero sincerarme con el pueblo francés. Contarles de dónde vengo, qué he vivido, quién soy, qué deseo para el país. Es un momento crucial, y quiero pasar varias semanas viajando por toda Francia, conociéndolos y hablando con ellos", confesó en otra entrevista, en TF1.

Lo viejo, bien hecho

Gabriel Attal no es el primero en incursionar en la escritura antes de una campaña electoral. En 2016, Macron también lanzó su campaña con el libro Revolución, que cosechó un éxito notable. Y el eurodiputado y presidente de la ultraderechista Agrupación Nacional (RN, por sus siglas en francés), Jordan Bardella, que en otoño pasado publicó Ce que veulent les Français (Lo que quieren los franceses), un bestseller en su clase. 

"Hablar de la vida privada es una forma de revelarse; es un paso casi inevitable", confirma Émilie Zapalski, experta en comunicación política consultada por Le HuffPost.

En el caso de Attal, su campaña va más allá del libro, porque también un comunicador experimentado y no duda en utilizar su historia personal para labrarse un espacio político. En otoño de 2023, cuando el Gobierno anunció una serie de medidas para combatir el acoso escolar, Attal, entonces ministro de Educación, habló abiertamente sobre el acoso que sufrió de niño. "Si estoy tan comprometido con la lucha contra el acoso escolar, es quizás porque haber sufrido insultos me marcó", explicó en el programa de televisión francés Sept à Huit.

Sus posturas sociales, a favor de la gestación subrogada y su compromiso con la lucha contra la homofobia, le permiten atraer a un electorado más amplio que la derecha tradicional hacia la que tiende el macronismo. Sin embargo, esto no basta para situarla definitivamente en el centroizquierda. Su propuesta de ley para facilitar el trabajo el 1 de mayo provocó la indignación del movimiento obrero, así como críticas dentro de su propio partido y entre sus aliados por los métodos empleados. Finalmente, el asunto fue impulsado y aprobado por el propio primer ministro, un claro símbolo de la falta de preparación del bando de Attal.

El revés resulta aún más devastador para él porque, en esta etapa de la contienda, su principal objetivo es cultivar una imagen de sí mismo como candidato presidencial. Por ello, está recurriendo a todas las técnicas clásicas de comunicación política: publicar un libro, del que ya se han publicado algunos extractos, lanzar una campaña promocional masiva en los medios de comunicación y en horario estelar, y aparecer en la portada de la revista Le Point -vestido de traje y corbata, con una sonrisa apenas perceptible, sobre un fondo sobrio- para su casi declaración de candidatura. 

Jordan Bardella, el 24 de junio de 2024 en París.Getty Images

Esta estrategia recuerda a la de Bardella, posible candidato de la Agrupación Nacional si la justicia no deja que lo sea Le Pen, que apareció con su pareja en la portada de Paris Match en una foto de paparazzi cuidadosamente preparada. Y con una novia de la realeza, María Carolina de Borbón-Dos Sicilias. 

"Son muy hábiles en la comunicación en redes sociales. Pero eso no cambia el hecho de que carecen de las habilidades de comunicación institucional, que acallarían las críticas sobre su edad y su falta de experiencia profesional fuera de la política, explica Zapalski. "Existe la idea de atraer a votantes potenciales de mayor edad y de clase media. Sabemos que los jóvenes no votan mucho, así que no es ahí donde van a encontrar sus votos", señala además. 

La situación es aún más crítica para Gabriel Attal, que se enfrenta a Édouard Philippe. Él también fue primer ministro durante el mandato de Emmanuel Macron, y aunque ninguno de los dos aspira a ser el sucesor natural del presidente, compiten prácticamente por el mismo electorado. La diferencia radica en que Philippe, oriundo de Le Havre, dejó su cargo de primer ministro hace tiempo y ya es candidato para 2027, mientras que Attal deja margen para la incertidumbre. Cuidado: existe el riesgo de abrumar al público francés con intervenciones sumamente personales y potencialmente conmovedoras que no satisfacen sus expectativas por intentar apretar y ganar. Aviso de experta. 

!
Los comentarios de esta noticia están cerrados
Rellena tu nombre y apellidos para poder comentar
completa tus datos
!
Comenta con respeto, tu opinión se publicará con nombres y apellidos