Francia tampoco quiere un tope al precio del combustible, pero solo por sugerir regular sus márgenes ya tiene a las gasolineras en pie de guerra: "Es un texto injusto"
"Nos oponemos firmemente. Es ilegal", han asegurado las compañías.
Gran polémica en Francia a cuenta del precio del combustible. El Gobierno francés ha sugerido que podría poner en marcha un plan para regular los márgenes de beneficios de las gasolineras. Y las compañías se han puesto en pie de guerra.
El Ejecutivo, en respuesta al gran encarecimiento que han experimentado los combustibles a lo largo de las últimas semanas como consecuencia de la guerra en Oriente Medio y, especialmente, del cierre del estrecho de Ormuz, ha manifestado su intención de aprobar un plan que limite las ganancias de las gasolineras.
Las principales distribuidoras han respondido a ese anuncio del Gobierno de Francia enviándole una carta al primer ministro, Sébastien Lecornu, en la que han mostrado frontalmente su oposición a medidas que puedan afectar a sus beneficios.
En el documento, al que ha tenido acceso la Agencia France-Presse (AFP), los dirigentes de la Federación de Comercio y Distribución (FCD) han expresado que "nos oponemos firmemente al proyecto de decreto relativo a la regulación de los precios minoristas de los combustibles. Este texto es injusto, inaplicable e ilegal".
Tal y como recoge el medio de comunicación francés Le Monde, la misiva ha sido firmada por los dirigentes de Carrefour, Auchan, Intermarché, Leclerc y Coopérative U, es decir, las cinco principales cadenas minoristas del país.
"Nuestros márgenes de beneficio en los combustibles son de 1 a 2 céntimos por litro"
En la carta remitida a Lecornu, las distribuidoras han asegurado que "nuestros márgenes de beneficio en los combustibles son de 1 a 2 céntimos por litro, apenas cubren los costes operativos".
Al respecto, las compañías han argumentado que "son las refinerías-distribuidoras las que se han hecho con considerables márgenes brutos desde el comienzo del conflicto en Irán". En ese sentido, las empresas que firman el documento han subrayado que a esas refinerías-distribuidoras que realmente se están beneficiando, el proyecto de decreto el Gobierno francés "no les impone absolutamente nada".