Giro de la UE con sus misiones navales: anuncia nuevos objetivos para la operación Aspides en plena crisis del estrecho de Ormuz
El Consejo Europeo ha aprobado este lunes modificar el mandato de varias operaciones navales comunitarias, una decisión que llega con el estrecho de Ormuz todavía cerrado.

El Consejo Europeo ha adoptado hoy dos decisiones que modifican los mandatos de las operaciones navales de la Unión Europea. Amplía el alcance y modifica los objetivos de las operaciones Aspides y Atalanta. Lo llamativo es que la operación Aspides es una misión desplegada en el mar Rojo, una parte importante de una ruta que en muchos casos nace en el golfo Pérsico, ahora bloqueado por el estrecho de Ormuz.
Finalmente la UE no ampliará la operación Aspides hacia Ormuz, como se llegó a plantear. la Alta Representante de la UE, Kaja Kallas. Kallas retiró la propuesta poco después de que varios países, entre ellos España e Italia, la rechazaran. España sí aportó una fragata a una misión defensiva en Chipre, donde el contingente español de la OTAN ya ha conseguido alertar de dos misiles procedentes de la región de Irán.
La operación Aspides es una operación militar que comenzó a navegar en febrero de 2024 como respuesta a los ataques que los hutíes estaban protagonizando desde Sudán contra el tráfico marítimo que navegaba el mar Rojo. Precisamente el mar Rojo es una parte de la ruta que muchos petroleros inician en el golfo Pérsico, y que llegan a esta zona tras haber superado el estrecho de Ormuz.
Vigilancia de los cables submarinos en el mar Rojo
Aspides tiene un cuartel general en Grecia y en ella participan varios buques, como dos destructores italianos, otro francés, dos fragatas italianas, otras tres francesas, una alemana, otra belga, otra griega, además de una fragata neerlandesa y un buque de apoyo del mismo país. Desde su despliegue, la operación ha interceptado drones, misiles e incluso barcos explosivos de los hutíes.
Kallas propuso ampliar esta operación a Ormuz, sin éxito. Lo que el Consejo Europeo ha aprobado este lunes es, sin embargo, sumar nuevos objetivos "dentro de sus medios y capacidades". Por ejemplo, ahora la operación Aspides también recopilará y compartirá información "sobre actividades sospechosas relacionadas con las infraestructuras submarinas críticas".
En septiembre del año pasado unos cortes en los cables submarinos del mar Rojo provocaron problemas de acceso a internet en buena parte de Asia y de Oriente Medio. La posibilidad de nuevos casos de sabotaje ha hecho que la UE eleve su vigilancia submarina en la región. Además, otros nuevos objetivos serán cooperar con la guardia costera de Yemen y formar a las fuerzas marítimas de Yibuti.
Por último, la operación Aspides tendrá que "reforzar los vínculos con otras iniciativas de la Unión Europea", incluido el proyecto CRIMARIO que trata de vigilar y garantizar la seguridad de líneas marítimas "críticas" para el Viejo Continente.
Nuevos mandatos para otras operaciones
De esta forma, la operación Aspides también se ha visto prorrogada hasta finales de febrero del año que viene. Esta será también la misma fecha de vencimiento que tendrá otra operación, la operación Atalanta, que se puso en marcha en 2008 como la primera operación naval de la Unión Europea. Inicialmente su objetivo era combatir la piratería, pero en 2022 su mandato se amplió para combatir el tráfico de armas y drogas.
Este lunes, el Consejo Europeo también ha autorizado actualizar una vez más el mandato de la operación Atalanta para reforzar sus vínculos con CRIMARIO, como es el caso de la operación Aspides, y también para vigilar infraestructuras submarinas. Por el momento, la operación Atalanta no seguirá vigilando el comercio ilícito de carbón vegetal.
