Irán lanza un mensaje directo sobre Ormuz: "No hay soluciones militares a una crisis política"
Teherán critica el despliegue de EE.UU. en el estrecho y advierte del riesgo de una nueva escalada mientras continúan los incidentes y ataques en la zona
El ministro de Exteriores de Irán, Abás Araqchí, ha elevado el tono en plena crisis del estrecho de Ormuz con un mensaje claro dirigido a Estados Unidos: "No hay soluciones militares a una crisis política".
La declaración llega en un momento especialmente delicado, marcado por el despliegue militar estadounidense en la zona y nuevos incidentes que han vuelto a tensar la situación en uno de los puntos clave para el comercio energético mundial.
Duro mensaje contra el despliegue de EE.UU.
Araqchí no se ha limitado a una advertencia general. También ha cargado directamente contra la operación lanzada por Washington para escoltar barcos atrapados en el estrecho.
"El Proyecto Libertad es el Proyecto Punto Muerto", sentenció, en referencia al operativo impulsado por Donald Trump, que moviliza centenares de aeronaves, buques y drones.
Desde Teherán consideran que este tipo de acciones no solo no resuelven el conflicto, sino que pueden agravar aún más la situación.
Advertencia a EE.UU. y a Emiratos
El jefe de la diplomacia iraní también ha lanzado un aviso a otros actores implicados en la zona, como Emiratos Árabes Unidos.
Pidió "desconfiar" de quienes intenten "arrastrarlos de nuevo al atolladero", en un contexto donde el riesgo de una escalada regional vuelve a estar sobre la mesa.
Las últimas horas han estado marcadas por versiones contradictorias sobre lo que está ocurriendo en el estrecho.
Estados Unidos asegura que su operativo ha permitido el paso seguro de varios buques sin daños, mientras que Irán afirma que su ejército abrió fuego e incluso que dos misiles impactaron en una de las naves.
A esto se suma un nuevo episodio de tensión: un ataque con dron lanzado desde Irán que provocó un gran incendio en una zona petrolera de Emiratos.
Un equilibrio cada vez más frágil
El escenario en Ormuz refleja una paradoja cada vez más evidente: mientras se mantienen contactos y mensajes sobre posibles salidas diplomáticas, la actividad militar y los incidentes no dejan de aumentar.
Las palabras de Araqchí apuntan precisamente a ese choque entre diplomacia y fuerza militar. Pero sobre el terreno, la realidad sigue siendo otra: una escalada constante en una de las arterias más sensibles del planeta.
Y con cada nuevo movimiento, el margen para evitar un conflicto mayor parece reducirse un poco más.