J. D. Vance y el misterio del Air Force One que no despega: las dudas de la Casa Blanca agitan las últimas horas de alto el fuego con Irán
Donald Trump aseguró que su vicepresidente ya iba de camino a Pakistán el lunes, pero la Casa Blanca tuvo que corregirle. Este martes ha vuelto a haber 'cancelación de última hora', sin que nadie sepa de verdad cuáles son los planes del cabeza de la delegación de EEUU

J. D. Vance hace días que tiene la maleta preparada en la 'puerta de su casa'. No es para menos, la ruta Washington-Islamabad no es cualquiera y conviene llegar algo más que una muda para cruzarse medio planeta. Pero, bromas aparte, hay algo extraño en la errática comunicación de la Casa Blanca en relación a si su vicepresidente va o no va a Pakistán a negociar con Irán.
A horas de que se agote el plazo de alto el fuego de dos semanas acordado entre EEUU y el régimen de los ayatolás, las partes parecían condenadas a verse de nuevo en Pakistán. Iba a ser el pasado jueves, luego pasó a ser un plan de fin de semana y finalmente se daba por hecho entre lunes y martes. Siempre, bajo el lenguaraz discurso de Donald Trump.
Pero pasan los días, las horas, y no hay avances. Durante el lunes, Trump llegó a afirmar que su número dos estaba "ya" de camino al país asiático y que llegaría en la noche del lunes al martes. Poco después era la propia Casa Blanca la que corregía a su 'jefe': Vance ni había salido ni se esperaba que lo hiciera con inmediatez.
Los rumores han seguido a lo largo del martes, con la cuenta atrás en horas hacia el final del alto el fuego. Con Irán jugando igualmente al despiste de si negociarán o no, la Casa Blanca seguía sin mover ficha (ni mover su avión presidencial).
A última hora, J. D. Vance y el resto de la delegación de EEUU que le acompañaba decidieron no despegar en el vuelo previsto para primera hora de la mañana, en tanto que Irán ni siquiera había aceptado enviar a su propia delegación.
Cual pantalla de aeropuerto comercial, el Air Force One mantiene el calificativo de 'aplazado', a la espera de que el cauce diplomático Washington-Teherán-Islamabad funcione y se dé vía libre a una nueva reunión presencial en suelo pakistaní tras una primera ronda sin demasiado éxito los días 11 y 12 de abril.
Entonces, el vicepresidente lideró la delegación estadounidense y estuvo acompañado del enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, y Jared Kushner, yerno de Trump, dos habituales en cuestiones de Oriente Medio.
Alcanzada la tregua hace ya dos semanas, no ha habido más 'éxitos diplomáticos', pues a la reapertura del estrecho de Ormuz por parte de Irán le siguió el refuerzo del bloqueo por parte de EEUU y la consiguiente decisión de volver a cerrarlo desde el régimen iraní. La situación se tensó hasta el punto de que la Marina norteamericana llegó a interceptar un buque ligado a la República Islámica, lo que supuso un nuevo retroceso en la vía negociadora.
