Jeffrey Daniel Barcelona: la otra conexión española de Epstein es un facilitador de mujeres en Cataluña
Los tres millones de papeles sobre el pederasta liberados el pasado viernes desvelan que tenía en la Ciudad Condal a Daniel Siad, su hombre de confianza para buscar chicas en España, Marruecos o Cuba. Planeaba visitarlo poco antes de su arresto.
El pasado viernes, el Departamento de Justicia norteamericano liberó más de tres millones de documentos relacionados con el pederasta Jeffrey Epstein, un volumen tan formidable que su contenido se va conociendo a cuentagotas, conforme avanzan las investigaciones de los medios.
Este miércoles, por ejemplo, se ha desvelado un titular que ahonda los lazos del financiero con España: además de los nombres de Ana Obregón, José María Aznar y Astrid Gil-Casares, ahora sabemos que tenía una intensa conexión con la ciudad de Barcelona. Allí tenía su cuartel general Daniel Siad, su hombre de confianza para buscar mujeres en España, Marruecos o Cuba. Un francoargelino que le mandaba mensajes como: "La chica tiene 20, pero parece menor".
Los documentos sugieren que Barcelona fue una de las ciudades elegidas por el empresario para captar mujeres para sus fiestas sexuales. Lo que no queda claro es que si, también en nuestro país, abusó de menores o buscó a jóvenes con menos de 18 años para ser abusadas en algunas de sus propiedades, como quedó demostrado en Estados Unidos, delitos por los que no pagó porque se suicidó en 2019, estando en prisión.
Siad se instaló en Barcelona en torno al 2016, procedente de París. Ese año, contactó con Epstein a través de Skype para sugerirle que le enviara a una mujer –cuya identidad está clasificada– para ayudarle a encontrar chicas en la ciudad. "Tengo un apartamento bonito, me encanta cocinar, así que haríamos un gran equipo", afirmaba en uno de sus primeros mensajes al norteamericano, que estuvo a punto de viajar a la ciudad catalana apenas días antes de su arresto.
Los mensajes
En los archivos aparece un gran número de correos electrónicos intercambiados con Siad, que aparece como el encargado de esta trata. "Es un gran placer estar aquí. Barcelona está llena de vida, la gente es muy amable. España es más segura que París, especialmente Barcelona, que está llena de turistas de todas partes", afirma Siad en un email enviado a Epstein.
Los mensajes muestran un patrón a la hora de reclutar a las víctimas: Siad se encargaba de encontrar a las jóvenes, las hospedaba por un tiempo, a veces incluso en su propia vivienda y, otras, en minipisos de 35 metros cuadrados, y remitía muchas fotos y vídeos al pederasta para que valorara su apariencia. "Es guapa, pero sus pechos son horribles. Tendrá que operárselos de nuevo", responde Epstein a una de las fotografías.
"Ha estado quedándose en mi casa desde hace dos semanas con su amiga británica de origen jamaicano, que también es muy dulce. Estoy buscando la agencia adecuada para ella, así que he estado durmiendo en mi sofá desde entonces", detalla Siad sobre otra de las víctimas.
Hay mensajes que se refieren a pagos económicos y demandas de carácter sexual por parte del financiero. "Baja el móvil, hasta entre tus piernas", le exigía Epstein a una joven a la que le había propuesto una videollamada, una de las localizadas por su agente.
Uno de los métodos de captación del pederasta que describen los archivos consistiría en utilizar el negocio de las agencias de modelos como fachada para reclutar mujeres a las que luego coartaría para cumplir con sus deseos sexuales. De hecho, su conseguidor era conocido por sus contactos en el mundo de la moda y en sus redes sociales presumía de conocer a figuras como el político ultraderechista Jean Marie Le Pen, el empresario François-Henri Pinault (dedicado a marcas de lujo) o el banquero Benjamin de Rothschild (su apellido lo dice todo).
Acoso global
Barcelona no era la única base de operaciones de Siad. Por ejemplo, en diciembre del 2016 viajó a Cuba, para asistir al funeral de Fidel Castro, y desde ahí escribió a Epstein para decirle que quería abrir una agencia en La Habana, donde había encontrado "chicas nuevas y guapas". Al cabo de unos meses, coincidiendo con el Ramadán, estaba en Marrakech, buscando más candidatas para el magnate.
En mayo del 2009, años antes de instalarse en Barcelona, escribió a Epstein desde Polonia para decirle que tenía "algunas chicas preparadas" y que necesitaba al menos 4.000 euros. "Eslovaquia es el sitio en el que hay que estar, tengo ya a una mujer esperándome para ver a más de 45 modelos en Kosce, luego viajaré a Budapest", añadía en su mensaje, demostrando que explotaba a mujeres por todo el globo.
En julio del 2010, se encontraba de nuevo en España, en Ibiza: "Estoy con Tigrane, quiere conocerte. Está conmigo en Ibiza con ocho chicas top. Dice que le gustaría construir algo contigo. ¿Puedes venir a Ibiza? Tenemos una casa enorme", escribió. Todo apunta a que la reunión al final no se produjo.
En ocasiones, el magnate estadounidense rechazaba sus ofertas "porque no estaban bien" o le daba indicaciones sobre varias opciones: "la de 27 años", apuntaba en otro correo. En sus comunicaciones, Epstein se interesa por la edad de las mujeres, mientras que Siad le asegura que son lindas y aparentan menos de la que tienen: "¿Edad?" "26, pero parece menor, de 18, una persona muy interesante", le dice Siad en septiembre de 2014 para un encuentro en París.