Mark Bray, estadounidense exiliado en España: "La gira de Vito Quiles es parecida a las que se vieron en 2017 en EEUU"
El autor de 'Antifa' comparte sus dudas con El HuffPost sobre las amenazas de Trump de cortar el comercio con España: "Desde su perspectiva tal vez no sea tan importante"
"EEUU y los países de Europa viven ahora en dos épocas distintas". Lo dice Mark Bray, historiador y profesor en la Universidad Rutgers. Bray es, desde hace casi medio año, un exiliado. Ciudadano estadounidense e irlandés, aterrizó en España en octubre del año pasado por una sencilla razón. Su vida estaba en peligro. Las amenazas de muerte que recibía por parte de los seguidores de Donald Trump se habían intensificado.
Bray publicó en 2017, cuando Trump acababa de comenzar su primer mandato, el libro Antifa: el manual antifascista. Desde entonces la historia ha seguido su curso de una forma vertiginosa.
Los seguidores de Trump se lanzaron a por el Capitolio en enero de 2021, Joe Biden consiguió arrebatarle el Despacho Oval a los republicanos pero Trump regresó al poder a principios de 2025. Antifa fue declarado un movimiento terrorista. Redadas del ICE, asesinatos de ciudadanos estadounidenses en Minneapolis. Intervenciones en Venezuela e Irán, amenazas a Cuba y Groenlandia. El mundo no ha tenido un respiro.
Pero para su historia personal, Bray tiene claro dónde marcar el punto de inflexión. En el asesinato de Charlie Kirk. Desde que sucedió, en septiembre del año pasado, el docente detalla que el nivel de violencia verbal y amenazas que venían recibiendo tanto él como su familia se intensificó en varias magnitudes. Eso le hizo tomar una decisión drástica. Se marcharía del país hasta que fuese seguro regresar.
Lleva más de cinco meses en Madrid y ahora acaba de dar una charla en la Fundación Anselmo Lorenzo, en su sede de la capital. En su intervención, de más de dos horas ante un auditorio abarrotado, el historiador recordó como en un viaje en París unos amigos le dijeron bromeando que él llegaba "del futuro". "Pero la gira de Vito Quiles es más o menos como las giras de ultraderechistas en EEUU en 2017", recordó.
"Tal vez seáis vosotros los que estéis en mi oposición en ocho años", adujo. "Es broma. La historia no funciona así. Pero hay razones para estar preocupados". "No puedo hacer más que darles esperanza para el futuro, pero cuando los partidos no son capaces de atender los problemas surgen las oportunidades para la ultraderecha", advirtió.
"Es difícil apoyar a Trump y ser nacionalista"
La charla de Mark Bray se produce en un contexto de emergencia: la guerra que han desatado EEUU e Israel sobre Irán está conmocionando el mercado energético global. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, reclamó este fin de semana la reapertura del estrecho de Ormuz porque "el mundo entero no debe pagar las consecuencias de esta guerra". España ya ha anunciado un paquete de 5.000 millones de euros para contener las consecuencias económicas de esta crisis.
Y en ese contexto llegó la furia de Trump sobre España, después de que el Gobierno se negara a que las bases de Morón y Rota se emplearan en ataques contra Irán o el Líbano. El presidente de EEUU llegó a amenazar con cortar todo el comercio con España de un plumazo. ¿Cumplirá su amenaza? "Buena pregunta", reconoce Bray en una entrevista con El HuffPost. "No sé si Trump hará realmente algo: quizá para él no sea tan importante".
Donde sí llama la atención el escritor e historiador es en el papel que juegan formaciones de ultraderecha en España, criticando al Gobierno por su postura ante el conflicto bélico auspiciado por la Casa Blanca. "Me parece que aquí sería muy difícil apoyar a Trump y decirse nacionalista español", resume. Aun así, también concede que es "difícil imaginar qué va a hacer" Trump con todo esto.
Tras el asesinato de Charlie Kirk, fundador de la plataforma Turning Point USA, Washington declaró que el movimiento Antifa era una organización terrorista. En realidad, el movimiento antifascista no es una organización por sí misma: es una serie de valores que un montón de individuos pueden secundar y replicar libremente. Además, EEUU no tiene legislación para declarar organizaciones terroristas a nivel doméstico, aclara el historiador.
Sin embargo, Bray llama la atención en cómo poco después el Parlamento neerlandés aprobó una moción por la que se hacía lo mismo en Países Bajos: declarar el movimiento Antifa como organización terrorista. "Se lo he dicho a compañeros alemanes: aquella orden ejecutiva de Trump iba a tener más repercusión en Europa que en EEUU".
"Hoy el movimiento antifa son vecinos con móviles y silbatos protegiendo inmigrantes"
El estadounidense optó por venir a España el año pasado por una razón muy sencilla. Pudo ir a Canadá, pero el papeleo sería insufrible: además de estadounidense, es irlandés, por lo que tiene una nacionalidad europea. Eso sí, su llegada a España no estuvo exenta de polémica. Cuando estaba a punto de embarcar en el avión descubrió que alguien había cancelado "a última hora" su vuelo.
Lo contó él mismo a The New York Times. "No creo que sea casualidad", dijo entonces. Finalmente, a los pocos días todo se pudo resolver y Bray voló a Madrid, donde reside desde entonces. "Algunos amigos italianos me felicitaron por la elección. Y algunos amigos socialdemócratas me mandan mensajes del tipo: guau, felicidades, Pedro Sánchez, estás ahí", contó entre risas.
Pero a Mark Bray le preocupa lo que pueda pasar en unos meses en su país. "Lo peligroso es que Trump se desespere porque no pueda ganar las elecciones de medio mandato", advierte. "Sus políticas no son populares y hay división en el movimiento MAGA (Make America Great Again) sobre la guerra". Y, sobre todo, la posible ausencia de alternativa.
Con una mirada puesta en España y otra en EEUU, Bray incidió en que "la ultraderecha tiene oportunidades cuando los partidos no son capaces de resolver los problemas de la gente". "El Partido Demócrata tiene ahora una estrategia de esperar a ver qué pasa en las siguientes elecciones". El historiador deposita más esperanzas en lo que pueda surgir de la misma ciudadanía.
"Trump quiere normalizar que veamos soldados por las calles de EEUU", abundó. "Todavía no hemos llegado al punto de Guerra Civil, pero estamos ahí". Recordó que cuando escribió Antifa hablaba de los skinheads y de su imagen en los 80. "Hoy los antifa son vecinos con sus móviles y silbatos". Y dejó algo claro. "Lo que me da esperanza es la resistencia. Antifa lo escribí como un libro de prevención. Hoy el escenario es otro".