Trump amenaza a Irán con destruir sus centrales eléctricas si no abre Ormuz: tiene un plazo de 48 horas
Irán responde: el Estrecho está abierto "a todo tipo de navegación", excepto para sus "enemigos".

Donald Trump lanza un ultimátum a Irán. El presidente de EEUU ha amenazado esta madrugada al régimen con atentar contra sus centrales eléctricas si no reanudan la circulación por el estrecho de Ormuz en las próximas 48 horas. La amenaza se presenta en el marco de los ataques de Irán a buques en este paso estratégico en represalia por la ofensiva sorpresa de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní el pasado 28 de febrero.
"Si Irán no abre completamente, sin amenazas, el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas a partir de este preciso momento, Estados Unidos atacará y destruirá sus diversas centrales eléctricas, ¡comenzando por la más grande!", ha advertido el inquilino de la Casa Blanca en una publicación en la plataforma Truth Social.
Apenas unos minutos antes, el magnate neoyorquino alardeaba en la misma red social de haber "borrado a Irán del mapa", a pesar de los comentarios de "analistas (iraníes) de poca monta" que sostienen que Estados Unidos no ha cumplido sus objetivos en la región.
"¡Claro que sí ―los hemos cumplido―, y semanas antes de lo previsto! Su liderazgo ha desaparecido, su armada y fuerza aérea están destruidas, no tienen defensa alguna y quieren llegar a un acuerdo", ha ilustrado Trump antes de reiterar que él no quiere llegar a un acuerdo y que su estrategia va "semanas por delante de lo previsto".
Estos comentarios llegan después de que el presidente estadounidense defendiera este viernes que no está interesado en alcanzar un alto el fuego con Irá. Como ya es habitural, el presidente alardea de que Estados Unidos está "arrasando" al país asiático, cuando la ofensiva lanzada junto a Israel contra territorio iraní supera ya los 20 días.
Así las cosas, Trump presentó la apertura del estrecho de Ormuz como "una maniobra militar muy sencilla" y "relativamente segura". "Pero se necesita mucha ayuda", ha matizado, reiterando que la OTAN podría hacerlo, "pero hasta ahora no ha tenido el valor de hacerlo".
Irán abre el Estrecho, pero no a sus "enemigos"
Las autoridades iraníes han trasladado a la Organización Marítima Internacional (OMI) que el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz está permitido para la mayoría de los buques Auque extiende: esta autorización no se extiende a embarcaciones vinculadas a "países enemigos".
Así lo ha señalado el representante permanente de Irán ante el organismo dependiente de Naciones Unidas, Seyed Ali Mousavi, en declaraciones recogidas este domingo por la agencia semioficial Mehr, en las que ha reiterado la disposición de Teherán a colaborar con la OMI para reforzar la seguridad en el golfo Pérsico.
Mousavi ha subrayado que el estratégico paso marítimo "permanece abierto a todo tipo de navegación", si bien ha matizado que quedan excluidos los buques asociados a "los enemigos de Irán". En este sentido, ha apuntado que la circulación por el estrecho es viable siempre que exista coordinación previa con las autoridades iraníes en materia de seguridad.
"La diplomacia sigue siendo la prioridad de Irán. Sin embargo, el cese total de la agresión, así como la confianza mutua, son aún más importantes", ha afirmado el diplomático en una entrevista para la agencia de noticias Xinhua, en la que ha atribuido el clima de creciente tensión en la zona a las acciones de Estados Unidos e Israel, a las que ha definido como la "raíz de la situación actual en el estrecho de Ormuz".
El representante iraní ha insistido además en que el cumplimiento de las obligaciones internacionales debe ir acompañado del respeto a la integridad territorial y a los "derechos soberanos" de Irán. Asimismo, ha reiterado la voluntad de su país de trabajar junto a la OMI y otros Estados para mejorar la seguridad marítima en la región.
En este contexto, Teherán considera que la actual escalada de violencia en el Golfo está directamente relacionada con lo que describe como "agresiones" por parte de EEUU e Israel, al tiempo que defiende que cualquier avance hacia la estabilidad pasa por frenar dichas acciones y reforzar la confianza entre las parte
