No sólo petróleo: el otro interés de Trump en Venezuela
El conflicto va más allá de la supuesta lucha contra el narcotráfico iniciada por Estados Unidos.

Se venía temiendo y se ha producido. Esta madrugada el presidente estadounidense Donald Trump ha ordenado varios ataques en territorio venezolano, incluidos objetivos militares, dentro de su campaña de presión contra el régimen de Nicolás Maduro, a quien dice que ha capturado.
El Gobierno de Venezuela ha denunciado una "gravísima agresión militar" estadounidense y ha ordenado "el despligue del comando para la defensa integral de la nación".
El mundo contiene el aliento ante un conflicto que va más allá de la supuesta lucha contra el narcotráfico iniciada por Trump con la cascada de ataques a narcolanchas de las últimas semanas.
A nadie se le escapa que Venezuela es un país rico en cuanto a reservas de petróleo, pero ni el crudo ni la supuesta defensa del pueblo venezolano son todos los argumentos que están sobre la balanza, y menos en un mundo de delicados equilibrios internacionales.
Hace unas semanas, nuestro compañero Héctor Juanatey analizaba si era genuino o interesado el interés de Trump por la paz mundial, con la vista puesta en Ucrania y en Venezuela. Poco sorprenderá el spoiler: no. Hay dinero y poder en juego.
Las alianzas que mueven los hilos
"Rusia es un país aliado histórico de Venezuela desde la época de Hugo Chávez; y China, por su parte, es el principal acreedor del país latinoamericano. Es decir, China es el país que permite a Venezuela salvar su inmensa deuda; transfiere a Caracas ingentes cantidades de dinero que luego recupera en forma de barriles de crudo", recordaba en este artículo.
Como apuntaba Juanatey, "con las tierras raras ucranianas, el acuerdo de paz/comercial con Rusia y el control del petróleo venezolano, Estados Unidos busca contrarrestar el poder geopolítico ruso, pero, sobre todo, el chino".
"El retorno de las esferas de influencia se defiende a cañonazos"
Según un informe del Barcelona Centre for International Affairs (CIDOB), un tanque de pensamiento de referencia en materia exterior, que recoge nuestra compañera Carmen Rengel en un tema que publicaremos próximamente, "el trumpismo ha inaugurado una nueva era en la instrumentalización de la coerción económica y tecnológica".
"En plena desintegración del multilateralismo, la impunidad se afianza, y el retorno de las esferas de influencia se defiende a cañonazos, actuando contra la legalidad internacional, como ocurre en Ucrania, Gaza o Cisjordania", recoge el CIDOB.
