¿Pistas del ataque a Irán?: EEUU dice al personal de la embajada israelí que se marche hoy
Además, el mayor portaaviones estadounidense, el USS Gerald Ford, y su flota de apoyo están a punto de llegar al puerto de Haifa para sumarse al USS Abraham Lincoln.

Washington, en realidad su presidente, Donald Trump, ha asegurado que ha dado un plazo de 10 días para alcanzar un acuerdo en materia nuclear con las autoridades iraníes, mientras ayer se retomaron las conversaciones con los enviados de cada parte en Omán. Bajo la amenaza de que si no le satisface, EEUU ha asegurado que atacará de nuevo Irán, con el anunciado apoyo de Israel. Dicho plazo todavía abarca la próxima semana, pero hay serias dudas de que Trump cumpla con su palabra y ataque este fin de semana.
Esos miedos vienen dados por una serie de movimientos que podrían interpretarse como pistas de que la Administración Trump podría volver a estar jugando al despiste, como cuando se produjo la Operación Martillo de Medianoche con la que atacaron con bombas antibúnker las instalaciones del programa nuclear iraní en Nantaz, Isfahán, pero sobre todo, en el enclave subterráneo de Fordó -Fordow-.
EEUU no solo verá llegar a lo largo de la jornada a su mayor portaaviones a la zona de conflicto, el USS Gerald Ford, también ha dado permiso al personal de la embajada israelí para que hagan las maletas y salgan del país por motivos de seguridad. Pero les ha encomiado a que lo hagan hoy mismo, según ha adelantado Reuters.
Un posible ataque que ya sobrevoló el pasado fin de semana
En este sentido, el ataque a Irán era una posibilidad que ya se temía que se produjera el pasado fin de semana, después de conocer informaciones de distintos medios estadounidenses como CNN o The New York Times, que publicaron que tan solo faltaba que Trump se decidiese y diese luz verde a una serie de ataques de precisión, que estarían dirigidos contra la cúpula del régimen de los ayatolás.
También se produjo el pasado domingo la reunión del consejo de seguridad israelí, el órgano en el que se estudian, deciden y aprueban las acciones militares. Supone uno de los últimos trámites previos al inicio de una operación de ataque. No obstante, el propio Donald Trump acabó declarando ante los periodistas, abordo del avión presidencial Air Force One, que había dado ese plazo. Lo cierto es que cuando se produjeron esas declaraciones, el USS Gerald Ford, todavía estaba a la altura del Estrecho de Gibraltar.
No obstante, cabe recordar que en la pasada primavera, en pleno intercambio de misiles entre Tel Aviv y Teherán, EEUU había indicado que no se sumaría a los ataques israelíes, visiblemente molesto por la forma de Netanyahu de actuar unilateralmente sin Washington. Hizo despegar varios bombarderos B-2 Spirit, pero utilizó la tecnología stealth -modo invisible- de otros de estos aviones de combate para atacar el programa nuclear de Irán.
¿Qué puede pasar?, ¿qué tipo de ataque?
En esta línea, y según lo publicado por los mencionados medios estadounidenses, los planes de EEUU pasan por ataques selectivos y de precisión contra objetivos clave, mientras que Israel habría estado preparándose para el golpe conjunto a Teherán. El Ejército israelí habría diseñado también una estrategia para atacar durante varios días.
Precisamente, el que un conflicto con Irán se alargue es una cuestión que ha levantado incluso recelos en el propio Pentágono estadounidense. Varios altos mandos militares le han advertido a Trump de las capacidades iraníes y de que podría acabar desembocando en un alto número de bajas estadounidenses. Trump ha rechazado esa posibilidad y ha sostenido que sería "una victoria fácil".
También cabe destacar que en el seno del Ejército estadounidense hay numerosas dudas sobre la efectividad de un ataque de estas características para forzar a Teherán que acepte sus condiciones para un acuerdo nuclear. Véase renunciar al enriquecimiento de uranio -Irán reclama poder usarlo con fines civiles-, así como al programa de misiles balísticos. El motivo se encuentra en los informes iniciales del ataque del año pasado, en el que se exponía que el programa nuclear iraní no había sido destruido.