Putin celebraba los 99 dólares por barril como una tabla de salvación para financiar la guerra: los drones ucranianos llevan días destruyendo los puertos desde los que exporta ese petróleo
La alegría rusa se ha tornado en preocupación.

Si existe un país que se ha visto beneficiado por la guerra en Oriente Medio iniciada el pasado 28 febrero por EEUU e Israel es Rusia. La decisión de la Guardia Revolucionaria iraní de cerrar el estrecho de Ormuz (por donde circula aproximadamente un 20% del crudo a nivel mundial) ha provocado un gran incremento del precio del petróleo, una materia prima que supone uno de los principales activos rusos.
El alto gasto militar en la guerra de Ucrania, unido a las sanciones al petróleo ruso y el precio moderado-bajo del barril de crudo, estaban provocando una situación de progresiva asfixia económica en el país presidido por Vladímir Putin.
Como si de una tabla de salvación se tratara, el conflicto armado en Oriente Medio ha llegado a disparar el precio del petróleo Brent por encima de los 100 dólares a lo largo de estas semanas. Ese encarecimiento del Brent hace que el coste del crudo ruso Urals también se incremente. Recientemente, la cotización del barril de Urals se ha situado en 99 dólares.
Sin embargo, esa alegría rusa por la gran subida del precio del petróleo (y en consecuencia, mayores ingresos) se ha tornado en preocupación. Ucrania, conocedora del balón de oxígeno que supone para Moscú ese movimiento alcista en el precio del crudo, se ha afanado durante estas últimas semanas en atacar algunas de las principales vías de exportación de petróleo rusas.
En concreto, las fuerzas ucranianas han lanzado varias ofensivas con drones contra puertos rusos en el mar Báltico que desempeñan un papel determinante a la hora de transportar el crudo ruso a terceros países.
Desde la agencia de noticias Reuters estiman que el 40% de la capacidad de exportación de petróleo de Rusia se encuentra bloqueada en estos momentos. Además, los trabajos de reparación podrían tardar semanas, por lo que Putin estaría desaprovechando la inesperada ventaja que le proporciona el aumento del precio del crudo.
