Rusia obligó a los bancos a financiar la guerra y la factura que les llega hace que se echen las manos a la cabeza
El Kremlin está afrontando las consecuencias económicas tras aumentar desmesuradamente su presupuesto en materia de defensa nacional.

La invasión rusa a Ucrania ha significado severas repercusiones para ambas naciones de todo tipo de índole, entre ellas el aspecto económico. Financiar una guerra no es una tarea simple y la inadecuada administración de capital impulsada por el afán de dominar el conflicto bélico ha dejado sus respectivas consecuencias para Moscú.
Según informa el medio independiente Euromaidan, el Servicio de Inteligencia Exterior de Ucrania (SZRU) afirma que el sistema bancario ruso está inmerso en una crisis sistemática.
Los préstamos morosos de las entidades financieras del Kremlin superan ya el 11% del total de activos bancarios, sobrepasando el umbral del 10% que los estándares internacionales utilizan para definir una crisis bancaria.
En el caso de los préstamos sin garantía, la cifra alcanza el 12%. Las ganancias bancarias cayeron un 8% en 2025, hasta los 45.000 millones de dólares, conforme a lo publicado por el SZRU.
Los bancos en aprietos
El panorama es sumamente complejo, a tal punto que el Banco de Crédito de Moscú (MKB), el séptimo mayor banco de Rusia en términos de activos, se convirtió en el primer banco del top 10 en registrar déficit.
MKB perdió 9.000 millones de rublos (117,6 millones de dólares) en el cuarto trimestre de 2025. En términos generales, entre enero y septiembre del año pasado, los préstamos vencidos provenientes de dicha entidad bancaria se dispararon un 700%, alcanzando los 668.000 millones de rublos (8.700 millones de dólares), representando el 28% de su cartera total; así lo expone The Moscow Times.
La reflexión de un experimentado financiero
Craig Kennedy, exvicepresidente de Morgan Stanley y Bank of America, se pronunció respecto al tema, advirtiendo la delicada situación económica rusa.
“Al imponer cantidades significativas de deuda a empresas relacionadas con la guerra que probablemente incurran en impago con el tiempo, se corre el riesgo de abrumar a los bancos con una ola de deuda tóxica”, manifiesta.
"Cuanto más posponga Moscú un alto el fuego, mayor será el riesgo de que surjan eventos crediticios, como rescates corporativos y bancarios, sin control”, concluye.
