Trump insiste en su amenaza de "cortar todo el comercio" con España por ser "realmente malos" con EEUU y la OTAN
El presidente de EEUU reitera su enfado con España, país que considera "no está cooperando". Es la enésima amenaza verbal en poco más de una semana, a raíz del veto del Gobierno sobre Morón y Rota.

Vuelta a las andadas. Donald Trump no rebaja el tono contra España y este miércoles ha insistido desde la Casa Blanca en que "puede que corte todo el comercio" con nuestro país.
El motivo, ya conocido de sobra, es que España "no está cooperando" y "lo están haciendo realmente mal" con la OTAN... y por extensión con EEUU "desde hace años", en referencia a la menor inversión porcentual en Defensa.
Por si no quedaba claro, lo ha rematado con la coletilla de que España "recibe protección y no quiere pagar lo que les corresponde", como viene repitiendo desde la última cumbre de la OTAN y la pelea por el 5% del PIB.
La nueva ofensiva verbal del presidente estadounidense contra el Ejecutivo español llega tras una semana de constantes ataques por el veto de Moncloa a que EEUU usara las bases de Morón y Rota en su ofensiva en Irán.
De forma recurrente, por momentos hasta obsesiva, Trump descalificó a España, país del que llegó a apuntar que "no quiero que tengamos nada que ver con España [...] España no tiene nada que nosotros necesitemos", hasta el punto de abrirse a una ruptura de relaciones comerciales o un embargo.
Si bien se trata de dos opciones imposibles en la práctica, por ser España un miembro de la UE y tener que negociar, por tanto, con todo el bloque, realmente Trump sí puede infligir un daño severo a la economía española. En el pasado dejo caer posibles aranceles superiores a productos europeos con marcado peso español como podrían ser el vino o el aceite.
En todas sus bravatas, el republicano sigue un guion que pasa por afirmar que "el pueblo español es fantástico", pero "sus gobernantes son terribles", algo que ha vuelto a apuntar este miércoles a preguntas de la prensa española.
Palabras, pero también gestos
La semana de enfrentamientos generó escenas muy llamativas, más allá de los excesos verbales del 47º presidente de EEUU. Lo ocurrido el martes pasado en la Casa Blanca fue muy comentada por producirse durante una recepción al canciller alemán, Friedrich Merz, cuyo silencio generó numerosas reacciones críticas, no solo en España.
Tal fue el eco que tanto Merz como miembros de su gabinete han tenido que levantar el teléfono para disculparse con Moncloa, amén de mostrar públicamente el respaldo total de Alemania con su aliado y socio español.
Pero aún más escándalo provocó el cruce de declaraciones entre la Casa Blanca y el Gobierno a raíz de un supuesto "acuerdo de cooperación militar adelantado por la portavoz estadounidense, Karoline Leavitt, y "desmentido tajantemente" minutos después por el ministro de Exteriores, José Manuel Albares.
Tras rechazar haber llegado a ningún tipo de acuerdo militar con EEUU en la guerra de Irán, el jefe de la diplomacia española dejó claro que la postura del Gobierno "no había cambiado ni una coma" del resonante 'no a la guerra' lanzado por Pedro Sánchez.
