Trump, señalado hasta por los suyos: de la 25ª Enmienda a otro posible 'impeachment', algo se ha roto en el movimiento MAGA
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Trump, señalado hasta por los suyos: de la 25ª Enmienda a otro posible 'impeachment', algo se ha roto en el movimiento MAGA

La decisión más que cuestionada de Donald Trump de atacar Irán hace algo más de un mes abrió un nuevo 'frente' interno entre los propios trumpistas. Crecen las voces cuestionando el poder del magnate e incluso su estado.

Donald Trump, centro de todas las miradasAnadolu via Getty Images

Algo ha cambiado en Estados Unidos. Donald Trump, santo y seña del republicanismo más recalcitrante en el país, está empezando a ser visto con otros ojos. Porque la guerra iniciada junto con Israel en Irán el pasado 28 de febrero ha generado un fuerte malestar entre los suyos. El movimiento MAGA, creado por (y para) Trump, ya debate abiertamente si el todopoderoso líder no es tan todopoderoso.

La grieta va más allá de cierto malestar social, en parte limitado por la falta de alternativa realista en el Partido Demócrata. Voces otrora fieles a Trump y hoy caídas en desgracia como la del comunicador Tucker Carlson —acusado de compartir información confidencial sobre Irán— se mueven para abrir vías contra quien fuera su referente. No hace falta irse de las filas republicanas para comprobar el creciente descrédito.

Un reciente reportaje de nuestra compañera Carmen Rengel daba cuenta del sentimiento de que "MAGA está dividido". Así lo defiende, por ejemplo, el 'congresista' republicano por Kentucky Thomas Massie. No es solo una crítica más. Él y un representante demócrata forzaron una votación para impedir que Trump amplificara sus ataques sobre Irán. Más allá del resultado, evidenció el enfrentamiento interno en las filas conservadora. "Creo que yo tengo la mitad del MAGA y creo que el presidente tiene la otra mitad", apuntaba Massie ante los ecos de su iniciativa.

Donde más le duele: la Vigesimoquinta Enmienda

Sólo plantear la posibilidad —remotísima— de la Vigesimoquinta Enmienda es un golpe bajo a Donald Trump, toda vez que se invoca cuando se considera que "el presidente está imposibilitado para ejercer los poderes y obligaciones de su cargo". Esta incapacidad puede deberse a todo tipo de causas; entre ellas, unos problemas mentales que hay quien ya verbaliza abiertamente en EEUU.

Para el magnate es peor que el peor de los insultos, especialmente teniendo en cuenta que se dedicó durante años a atacar a Joe Biden por este mismo asunto ante los recurrentes lapsus mentales del 46º presidente, incluido su fatal y decisivo debate presidencial. Frente a Biden, Trump siempre se ha mostrado como un líder con vigor y orgulloso de superar "con la nota más alta" cuantos exámenes neurológicos ha tenido que pasar.

La vía de la desposesión por la 25ª Enmienda se entiende ligada a la disposición cuarta, que pasaría necesariamente por la figura del vicepresidente J. D. Vance, y cuyo articulado afirma lo siguiente:

Cuando el Vicepresidente y la mayoría de los principales funcionarios de los departamentos ejecutivos o de cualquier otro organismo que el Congreso establezca por ley, transmitan al Presidente pro tempore del Senado y al Presidente de la Cámara de Representantes su declaración escrita de que el Presidente no puede ejercer las facultades y deberes de su cargo, el Vicepresidente asumirá inmediatamente las facultades y deberes del cargo como Presidente en funciones.

Posteriormente, cuando el Presidente transmita al Presidente pro tempore del Senado y al Presidente de la Cámara de Representantes su declaración escrita de que no existe incapacidad, reanudará las facultades y deberes de su cargo, a menos que el Vicepresidente y la mayoría de los principales funcionarios del departamento ejecutivo o de cualquier otro organismo que el Congreso establezca por ley, transmitan en un plazo de cuatro días al Presidente pro tempore del Senado y al Presidente de la Cámara de Representantes su declaración escrita de que el Presidente no puede ejercer las facultades y deberes de su cargo. 

En consecuencia, el Congreso decidirá sobre el asunto, reuniéndose en un plazo de cuarenta y ocho horas para tal fin si no se encuentra en sesión. Si el Congreso, dentro de los veintiún días siguientes a la recepción de la última declaración escrita, o, si el Congreso no está en sesión, dentro de los veintiún días siguientes a la fecha en que deba reunirse, determina por mayoría de dos tercios de ambas Cámaras que el Presidente no puede ejercer las facultades y deberes de su cargo, el Vicepresidente continuará ejerciéndolos como Presidente en funciones; de lo contrario, el Presidente reanudará las facultades y deberes de su cargo.

Esto es, hoy por hoy, un imposible, porque requeriría de una mayoría de dos tercios tanto en la Cámara de Representantes como en Senado contra Donald Trump. Esto son 290 de los 435 asientos en el 'Congreso', que hoy encabezan los republicanos con estrecho margen sobre los demócratas (218 a 214), y 67 de los 100 escaños en el Senado (con mayoría republicana 53 a 47). Estas cifras pueden cambiar notablemente en noviembre con las elecciones de medio mandato.

Voces de uno y otro signo político... y de la calle

En las últimas fechas se multiplican los llamamientos para "tomar el control" ante las derivas de Trump. Las críticas son casi constantes en un Partido Demócrata necesitado de una reconstrucción expres. Cargos como la congresista de Michigan Rashida Tlaib, de origen palestino, apuntan con todo lujo de adjetivos que "este maniaco debería ser destituido del cargo. Es hora de invocar la Enmienda 25".

Para el senador demócrata por Connecticut Chris Murphy, el presidente está "completamente desquiciado". "Si yo formara parte del gabinete de Trump, pasaría la Semana Santa llamando a abogados constitucionalistas para hablar sobre la Enmienda 25", escribió el liberal. "Ya ha matado a miles de personas. Va a matar a miles más", apuntaba cuando el mundo contaba las horas ante el ultimátum lanzado a Irán.

Que la oposición vaya contra Trump no es algo nuevo y tampoco pasaría como especialmente noticioso. Sí lo es más que antiguos aliados como la que fuera peso pesado del movimiento MAGA Marjorie Taylor-Greene abogara por una salida similar al actual presidente. "No podemos aniquilar a toda una civilización, esto es maldad y locura", apuntó en X en respuesta a la amenaza lanzada por Trump contra todo Irán. "Pon a EEUU primero y cumple lo que prometiste", espeta en otro mensaje.

Una reciente encuesta publicada por Newsweek ofrece conclusiones preocupantes para los intereses del trumpismo. Aunque limitada en su alcance, la muestra sociológica refleja una mayoría de ciudadanos a favor de iniciar un impeachment, que sería su tercer juicio político en las dos cámaras del Parlamento para plantear su destitución. Casi más llamativo resulta la información de que entre el 52% de apoyos al procedimiento se encuentra uno de cada siete republicanos encuestados

El impeachment requiere de una mayoría simple en la Camara de Representantes para iniciar el proceso (más 'síes' que 'noes'), algo potencialmente factible en la actual situación de EEUU, pero el Senado se antoja, de nuevo, como un escollo insalvable. La requerida mayoría de dos tercios obligaría a que al menos 20 de los 57 republicanos se 'rebelasen' contra su jefe.

En la calle las cuentas no son tan específicas, pero el sentir sí es fácilmente calculable. La pieza de Newsweek añade que la campaña en Irán ya le está costando a Trump un precio político importante a seis meses de las elecciones de medio mandato. A nivel popular, su índice de aprobación se ha desplomado a un 39%, por un 53% de desaprobación, la tasa de rechazo más alta desde que regresó a la Casa Blanca.

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Mi trayectoria

Nací en un precioso pueblo de Jaén llamado Sabiote. En cuanto a mi carrera profesional, soy licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Inicié mi camino periodístico en el portal Mundotoro.com, de donde di el salto tras ocho años y algunos proyectos paralelos a El HuffPost, la que es mi casa desde 2019.

 


 

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