Ana Rubio, experta en café: "Hay sitios de café de especialidad donde yo no llevo a mis padres. No podemos hacernos tanto los esnobs"
Lo ha contado en una entrevista con el diario 'El País'.

El café de especialidad vive un momento de expansión en España, pero todavía arrastra una imagen de exclusividad que, para Ana Rubio, es uno de los principales obstáculos para llegar a más consumidores. Traductora, divulgadora y tostadora de café, defiende en una entrevista con el diario 'El País', que la calidad no debería estar reñida con un ambiente cercano y accesible.
Rubio, conocida en redes sociales como Coffee & Translation, acaba de poner en marcha un tostadero en el barrio madrileño de Usera bajo la marca Rebeldes Coffee, donde además organiza talleres y catas. Su trayectoria también la ha llevado a traducir al español Atlas mundial del café, de James Hoffmann, una de las obras de referencia para los aficionados y profesionales del sector.
Sin embargo, más allá del negocio, insiste en que el café de especialidad necesita abandonar ciertos comportamientos que pueden hacer sentir incómodos a quienes se acercan por primera vez. “Hay sitios de café de especialidad donde yo no llevo a mis padres porque sé que se van a sentir muy incómodos. No podemos hacernos tanto los esnobs”, afirma.
A su juicio, durante años algunas cafeterías han puesto demasiado empeño en enseñar al cliente cuál era la forma “correcta” de tomar el café, algo que ha terminado alejando a parte del público, especialmente a personas de mayor edad. “Está muy bien decirle a la gente cómo se tiene que tomar el café, pero al final se lo va a tomar como le guste. No se puede prohibir ni imponer”, sostiene.
Rubio cree que esa mentalidad está empezando a cambiar. Como ejemplo cita la incorporación de opciones que antes eran poco habituales en este tipo de establecimientos, como el café descafeinado preparado con métodos de filtro. En su opinión, abrir la oferta es la mejor manera de atraer a nuevos consumidores y dejar atrás la imagen elitista que todavía pesa sobre el sector.
Una pasión que comparte con su labor como traductora
Su relación con el café comenzó de forma inesperada. Reconoce que antes apenas lo bebía y que sus primeras elecciones eran bebidas muy dulces. La curiosidad despertó tras descubrir algunas de las primeras cafeterías de especialidad de Madrid, donde empezó a asistir a catas, realizar cursos y profundizar en un mundo que, asegura, le sigue ofreciendo aprendizaje constante.
Con el paso del tiempo, unió esa pasión a su profesión como traductora. Además de colaborar con publicaciones especializadas, logró traducir al español el Atlas mundial del café, un proyecto que considera especialmente importante dentro de su carrera.
Otra de sus aportaciones al sector es un mapa digital que reúne cerca de 1.500 cafeterías de especialidad, además de tiendas y tostadores de España, con el objetivo de facilitar que cualquier persona encuentre un buen café cerca de donde se encuentre.
La presencia femenina en el sector, uno de los grandes retos
Rubio también defiende un cambio en la cultura del consumo. Hace un año impulsó una campaña para pedir la retirada del café torrefacto por sus posibles riesgos para la salud y sigue animando a los consumidores a apostar por cafés naturales. “Si no te comes la tostada quemada, ¿por qué te tomas el café quemado?”, plantea.
También considera que las cafeterías podrían ampliar su oferta gastronómica. Cree que el café de especialidad no tiene por qué ir siempre acompañado de los mismos dulces y apuesta por incorporar productos tradicionales como magdalenas, sobaos, pinchos de tortilla o incluso torrijas en temporada.
Además, pone el foco en otro reto pendiente: la presencia femenina en el sector. Aunque cada vez hay más mujeres dedicadas a disciplinas como la cata o el tueste, asegura que siguen siendo minoría entre las baristas, las propietarias de negocios y las participantes en competiciones, una situación que distintas iniciativas del sector intentan revertir.
