La sorpresa que han dado Ingrid Alexandra y Sverre Magnus, hijos de Haakon y Mette-Marit, en el peor momento de la familia real noruega
Los jóvenes príncipes pusieron tierra de por medio tras el escándalo de los archivos Epstein y el juicio de Marius, pero no hicieron lo que creíamos.
La familia real noruega ha vivido una especie de tormenta perfecta que ha dejado a la monarquía en el peor momento de su historia reciente. Pese a todo, la valoración del rey Harald es de sobresaliente, nota que casi alcanza la reina Sonia, mientras que el príncipe heredero obtiene un notable. En cuanto a la monarquía en su conjunto, pierde un gran apoyo pero todavía alcanza un 60 por ciento de partidarios, lo cual es hasta un éxito dadas las circunstancias.
Entre las grandes armas de la corona por representar el futuro de la institución están los dos hijos de Haakon y Mette-Marit de Noruega: Ingrid Alexandra y Sverre Magnus. Ambos han permanecido ajenos al grave escándalo de su madre por su relación pasada con Epstein, pero no tanto con respecto a su hermano Marius.
Mientras el príncipe Sverre Magnus sí se mantuvo al margen, la futura heredera le visitó junto a sus padres en el hospital en el que fue ingresado justo antes del juicio tras haber sido detenido nuevamente acusado de agresión, amenazas con arma blanca e incumplimiento de una orden de alejamiento hacia una de sus exnovias.
Y entonces empezó el juicio contra Marius Borg, al que no asistieron Haakon y Mette-Marit. Por su parte, sus hermanos pusieron tierra de por medio y se desplazaron cada uno por su lado al aeropuerto de Oslo-Gardermoen para coger un avión. Se daba por hecho que ella se había ido a Sydney, donde cursa sus estudios universitarios, y que su hermano podría haber regresado a Italia, donde ha vivido en los últimos meses. Pero no fue así.
Un mes después de aquella partida se ha conocido que los hijos que tienen en común los herederos noruegos se fueron juntos de vacaciones. No ha extrañado porque son unos hermanos muy unidos y sin duda querían irse lejos ante tanto escándalo, pero sí ha sorprendido porque se esperaba que volvieran a sus respectivos quehaceres.
Como señala Se og Hør, el destino de los hermanos fue Japón. Ingrid Alexandra y Sverre Magnus pasaron unos días en el país del sol naciente disfrutando quizá de sus increíbles ciudades, de sus maravillosos paisajes, su magnífica cultura y sobre todo de algo que a ambos les apasiona: sus pistas de esquí.
Japón es un destino de invierno para aquellos fans de este deporte, y ambos royals aman esquiar. De hecho a ambos se les da muy bien y lo practican todo lo que pueden en Noruega. Sin embargo, con tanta presión por la enfermedad y el escándalo de su madre y el juicio de su hermano, optaron por despejarse juntos en un destino muy lejano en el que nadie les reconoce.
Allí cogerían fuerzas antes de volver a sus respectivas obligaciones, se consolarían mutuamente, algo habitual porque son muy cercanos, y olvidarían la polémica protagonizada por la propia Ingrid Alexandra cuando el 6 de marzo publicó en su cuenta de Instagram, donde tiene casi 800 seguidores, un mensaje contra la prensa.
El susto del rey, el juicio de Marius y rumores de crisis
Por si fuera poco, los hermanos se llevaron otro disgusto al saber que su abuelo Harald, de vacaciones privadas en Tenerife junto a la reina Sonia, tuvo que ser ingresado debido a una infección cutánea y deshidratación. Afortunadamente el anciano rey respondió bien el tratamiento y se recupera de su enfermedad en Canarias, donde repone fuerzas antes de regresar a Noruega. Lo del juicio de Marius y el escándalo de Mette-Marit y Epstein pinta peor.
Y mientras se habla de crisis en el matrimonio de los herederos noruegos y que los reyes Harald y Sonia están enfadados con su nuera, que en un comunicado emitido por la casa real les pidió perdón directamente por el daño causado, Ingrid Alexandra y Sverre Magnus siguen unidos y se apoyan ante la adversidad que les rodea.