Ana Luzón, experta en nutrición: "Esa onza de chocolate negro por la noche puede ser o no saludable dependiendo de la persona"
Esta experta resalta que cuando un producto adquiere fama de 'superalimento', se exageran sus virtudes y se olvida que la salud no depende de un artículo concreto.
La afición a tomarse una onza de chocolate negro con más del 85% de cacao después de cenar se ha extendido en los últimos tiempos. La razón que argumentan los que se han apuntado a esta costumbre son sus antioxidantes, pero tiene mucho que ver con ello el placer de acabar la cena con un sabor dulce. Pero, ¿es saludable tomársela todos los días? Lo explica en detalle la técnica superior en Nutrición y Dietética Ana Luzón.
Lo primero que puede plantearse mucha gente es si bueno este hábito, teniendo en cuenta la cafeína que lleva: "Una onza de chocolate negro no es un medicamento ni un suplemento, es simplemente un alimento que puede formar parte de una alimentación saludable", comienza por aclarar esta experta. "Es cierto que el cacao contiene compuestos bioactivos con potenciales beneficios para la salud cardiovascular, pero eso no significa que todo el mundo necesite tomar chocolate cada noche para estar sano", puntualiza la técnica esta dietética.
Luzón añade otro aspecto: "El chocolate negro también contiene cafeína y teobromina, sustancias estimulantes que pueden afectar al sueño en personas sensibles, especialmente si se consumen cerca de la hora de acostarse". La pregunta sería entonces si es mala idea tomar chocolate negro por la noche. Según esta especialista, "depende de la persona, porque hay quien puede tomar una o dos onzas después de cenar y dormir perfectamente, mientras que otras personas notan más dificultad para conciliar el sueño o un descanso menos reparador".
Esta última explicación nos lleva a que "no tendría sentido hacer una recomendación universal" sobre este hábito, resalta esta experta en dietética. Así que cada uno debe adecuarlo a su propia circunstancia e intentar tener una visión de conjunto sobre sus hábitos alimenticios. Dice Luzón que "cuando un alimento adquiere fama de 'superalimento', tendemos a exagerar sus virtudes y a olvidar que la salud depende del conjunto de hábitos y no de un producto concreto". "Y nadie desarrolla una buena salud porque tome una onza de chocolate negro cada noche. Del mismo modo, tampoco la pierde por no hacerlo", añade.
En conclusión, el verdadero mito que habría que desmontar sobre este alimento es "la idea de que cualquier conducta se vuelve saludable simplemente porque lleva la etiqueta de 'rica en antioxidantes'". Porque "una alimentación saludable no consiste en añadir alimentos supuestamente milagrosos, sino en construir un patrón de alimentación equilibrado, flexible y sostenible", recuerda Ana Luzón.
*Ana Luzón es técnica en nutrición y defensora de una alimentación realista, alejada de dogmas y dietas restrictivas. Su enfoque se centra en ayudar a las personas a reconectar con sus señales de hambre y saciedad, integrando la salud física con el bienestar emocional y el contexto de la vida actual. Más información en www.analuzonsalud.es y en Instagram @analuzonsalud.