Itai Yanai, investigador y biólogo computacional: "El cáncer es mucho peor de lo que pensábamos, usan los genes contra nosotros en un motín"
El especialista se refiere al alcance que puede llegar a tener la neoplasia en el organismo humano.

La biología computacional es una de las disciplinas más disruptivas e innovadoras en el ámbito científico. Dicha rama profesional se dedica, en términos generales, a utilizar las herramientas de la informática, la matemática y la estadística para examinar sistemas biológicos.
Itai Yanai, el investigador de origen israelita, quien además es considerado uno de los primeros doctores en el mundo de dicho campo de la ciencia. Recientemente, el hombre de 51 años arribó a territorio español para impartir unas conferencias.
En el marco de su visita a nuestra nación, el especialista le concedió una entrevista al diario El País, en la cual profundiza, entre otros temas, sobre el impacto que puede llegar a tener el cáncer en el cuerpo humano.
Yanai inicia explicando que las células cancerígenas cuentan con la capacidad de protegerse, aun sin alteraciones. “Ahora sabemos que sin mutaciones las células del cáncer pueden aprender a hacerse inmunes”, declara el doctor.
“Esta es la próxima gran frontera. Tenemos este enorme atlas de todas las cosas que pueden hacer las células cuando funcionan bien. Ahora hay que entender cómo funcionan cuando aprenden cosas nuevas”, complementa.
Además, señala que las células poseen la habilidad de aprendizaje, incluso sin tener cerebro. “Si le das a una bacteria un tipo de azúcar, decidirá activar un gen que la descompone para digerirla. Es un programa establecido. No hay voluntad, pero sí hay decisiones”, detalla.
El cáncer: una enfermedad sofisticada
Asimismo, subraya la complejidad del cáncer desde una perspectiva biológica. Para Yana, la neoplasia es el coste que la raza humana paga por ser organismos multicelulares. “Tú, yo, todos los humanos estuvimos hechos de una sola célula. Una sola que fue creciendo y adaptándose”, sostiene.
"El cáncer explora esta habilidad de las células de cambiar su estado, su plasticidad. El cáncer es mucho peor de lo que pensábamos, usan los genes contra nosotros en un motín”, concluye.
