Los investigadores descubren por qué muchas mujeres sufren un deterioro en su memoria tras la menopausia: "Ayudará a prevenir el Alzheimer"
Un estudio revela que este hecho está relacionado con la pérdida de producción de estrógeno en el tejido cerebral.

Un espacio que hay entre las células del cerebro de las mujeres, que en gran medida ha pasado desapercibido, podría ser clave para comprender la pérdida de memoria relacionada con la disminución de estrógenos después de la menopausia, según un nuevo estudio publicado en Aging Cell. “Las mujeres, pero no los hombres, pueden ser particularmente sensibles a la pérdida de estrógeno cerebral en la vejez, lo que podría contribuir a un mayor riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer”, ha afirmado Hong Zhao, autor principal de este nuevo estudio y profesor de investigación de Obstetricia y Ginecología en la división de Ciencias Reproductivas en Medicina de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern, en Estados Unidos
Y es que casi dos tercios de los estadounidenses que padecen Alzheimer son mujeres, pero aún no se comprenden del todo las razones por las que son más vulnerables. Los científicos han teorizado durante mucho tiempo que la pérdida de estrógeno tras la menopausia puede reducir la protección natural del cerebro contra la pérdida de memoria y la neurodegeneración.
En el nuevo estudio, los científicos examinaron ratones jóvenes y viejos, tanto machos como hembras, con y sin pérdida de estrógeno cerebral, lo que les permitió identificar los efectos específicos de las hembras de mayor edad. Descubrieron que la pérdida de estrógeno, el envejecimiento y el sexo femenino están estrechamente relacionados con problemas en un aspecto importante, aunque frecuentemente ignorado, de la biología cerebral: la matriz extracelular (MEC), que abunda en el hipocampo.
Los hallazgos aportan nuevos datos sobre cómo la pérdida de estrógeno puede afectar al cerebro femenino que envejece y podrían ayudar a explicar por qué las mujeres tienen un mayor riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer. "Hemos aportado algunas de las pruebas más convincentes de que el estrógeno es fundamental para la función de la memoria y otras funciones relacionadas con el estado de ánimo en el cerebro femenino", ha destacado Serdar Bulun , otro de los autores del estudio, jefe del departamento de Obstetricia y Ginecología de Feinberg y médico de Northwestern Medicine. "Esto debería motivar a los médicos a ser más conscientes del papel esencial del estrógeno en el cerebro de la mujer, porque una vez que se pierde la memoria, se pierde para siempre" añade..
Al igual que el cemento entre los ladrillos, la matriz extracelular (MEC) es una red de moléculas que llena los espacios entre las células cerebrales. Es fundamental para la memoria, el desarrollo y la salud del cerebro, y constituye casi el 20% de su volumen. La MEC actúa como un andamiaje de soporte entre las células, facilitando su comunicación y correcto funcionamiento.
Tradicionalmente, los científicos se han centrado en el estudio de las células cerebrales, como las neuronas y las células gliales, y han prestado mucha menos atención al espacio entre ellas. Este es el primer estudio que examina la pérdida de estrógeno en la matriz extracelular. "Esperamos que nuestros hallazgos motiven futuros estudios para comprender mejor cómo se altera esta matriz en las mujeres posmenopáusicas y cómo podría inducir una mayor susceptibilidad a la enfermedad de Alzheimer”, dijo Zhao.
Este hallazgo puede llevar a un nuevo enfoque de los tratamientos centrado en la matriz extracelular para ayudar a proteger la memoria y combatir esta devastadora enfermedad.. Porque los tratamientos anti-amiloides actuales para la enfermedad de Alzheimer, como lecanemab y donanemab, pueden eliminar la acumulación anormal de proteína amiloide en el cerebro, uno de los principales síntomas de la enfermedad. Sin embargo, aún no está claro hasta qué punto estos tratamientos contribuyen realmente a ralentizar la pérdida de memoria o a mejorar el funcionamiento diario. Algunos estudios muestran beneficios leves, mientras que otros indican una mejora poco significativa.
"Se necesita más investigación para comprender cómo afecta el estrógeno al cerebro femenino y por qué la pérdida de estrógeno aumenta el riesgo de Alzheimer en las mujeres", ha añadido Zhao. "Comprender estos mecanismos podría ayudar a los investigadores a desarrollar estrategias de terapia de reemplazo hormonal más seguras y eficaces para prevenir o retrasar la progresión del Alzheimer en las mujeres", concluye.
