Una técnica en nutrición apunta los beneficios nutricionales de dejar la pasta 'al dente'
Esta experta da una serie de consejos sobre su conveniencia y advierte de que debemos siempre tener en cuenta con qué la vamos a acompañar.

¿Es bueno dejar la pasta 'al dente'? La técnica superior en Nutrición y Dietética Ana Luzón nos saca de dudas: "A menudo me preguntan por "trucos" para mejorar la salud metabólica. Uno de los más repetidos es dejar la pasta al dente para reducir su índice glucémico. Pero, ¿realmente todo el mundo necesita este truco? ¿O estamos, una vez más, intentando aplicar una regla rígida a contextos totalmente distintos? Llegados a este punto, esta experta señala varias cuestiones que debemos tener en cuenta.
En primer lugar hay que mirar el contexto del plato (es decir, no estás comiendo pasta sola), advierte esta técnica en dietética. "Hablar del índice glucémico de la pasta por sí sola es una visión incompleta. La pregunta no es cómo está cocinada la pasta, sino: ¿Con qué la acompañas?", añade. Y la respuesta es que "si añades una buena fuente de proteína, grasas saludables o fibra (vegetales), la respuesta de tu glucosa será estable, independientemente de si la pasta está más o menos cocida". Porque "la 'matriz alimentaria' y el acompañamiento mandan más que el minuto exacto de cocción", matiza Luzón.
En segundo lugar, esta experta habla de "la bio-individualidad (es decir, ¿quién eres tú?): "Porque las herramientas nutricionales deben adaptarse a la persona, no al revés. Por ejemplo, el triatleta, alguien que va a salir a correr dos horas necesita energía de fácil disponibilidad. Para él, una pasta más cocida puede ser incluso mejor para evitar molestias digestivas y obtener combustible rápido", precisa.
Además, para las personas con resistencia a la insulina "el punto 'al dente ' sí puede ser un apoyo extra dentro de un estilo de vida global", puntualiza Luzón. Y otra cuestión a tener en cuenta es "tu preferencia personal", añade: "Si detestas la textura firme y comer así te genera insatisfacción, el estrés por "comer perfecto" será más perjudicial que ese pequeño pico de azúcar".
Y su tercer consejo es que debemos "relativizar para vivir mejor". "En un mundo obsesionado con el 'salutismo', a veces nos perdemos en los detalles (el punto de la pasta, el porcentaje exacto de saciedad) y olvidamos el equilibrio general", aconseja esta especialista.
Así que si un día te apetece una pasta más suave, concluye Luzón, "porque es el plato que te recuerda a tu infancia y te da paz mental, adelante, "la mejor herramienta nutricional no es la que dice un manual, sino la que tú puedes gestionar sin que te robe la tranquilidad".
