"Responder con claridad, contundencia, firmeza y proporcionalidad ante cada envite no deseado y menos aún provocado, venga de donde venga. Es la obligada hoja de ruta hacia la maduración largamente esperada de esa voluntad de ser y hacer".
El presidente de EEUU y a ratos promotor inmobiliario ha presentado la primera imagen (digital) de cómo se verá su defendido y reiteradamente reclamando gran salón de baile en el Ala Este.
Sus progenitores han hecho público un comunicado en el que desmontan las "mentiras repugnantes" de la Administración Trump y lo califican como "un buen hombre".
"La Junta de Paz desempeñará un papel esencial en el cumplimiento de los 20 puntos del plan presidencial, proporcionando supervisión estratégica", ha asegurado en un comunicado la Casa Blanca.
El presidente estadounidense recibirá esta semana en el Despacho Oval a la líder opositora venezolana, a cuyo movimiento dejó fuera de una transición tras la intervención militar y secuestro de Maduro, pero cuya estatuilla podría quedarse en su vitrina.
Trump está aprovechando la presidencia de Estados Unidos como la mejor oportunidad para consolidar su marca personal. ¿Cómo se puede ser tan fatuo y tan presuntuoso?
La primera dama de EEUU ejerce un control directo y creativo sobre su historia, que ha producido Amazon. Su imagen es la de una figura comprometida en la vida de su esposo y "testigo de la historia en ciernes". De muñeca, viene a decir, nada.
Es su respuesta a la National Trust for Historic Preservation, que ha pedido a un juez federal que detenga el proyecto del presidente -un espacio para casi mil invitados-, hasta que pase por diversas revisiones. Está en juego el patrimonio nacional.
Una fuente consultada por el diario estadounidense asegura que la publicidad contendría información sobre la recompensa de 50 millones de dólares para capturar al presidente venezolano.
El presidente interino de Siria se convierte en el primer mandatario de su país en visitar la Casa Blanca, en un contexto de sanciones levantadas tras el fin de la era Assad y tras la convocatoria de las primeras elecciones sin dictadura.
Un año después de la victoria electoral del magnate, se constata que el viejo partido del que se ha servido para escalar se ha arrodillado a sus órdenes: ha limpiado a los críticos, ha ascendido a los fieles y ha borrado principios básicos de su ideario.