El presidente ucraniano protagoniza un discurso, en el cuarto aniversario de la invasión rusa sobre Ucrania, en el que, además de ironía, ha acompañado de un repaso por la resistencia de sus habitantes y las masacres perpetradas por Moscú.
Un documental de la 'BBC' saca a la luz testimonios de militares que vieron cómo quienes rechazan alimentar la 'picadora de carne' para lograr avances de solo unos metros en el terreno acaban siendo fusilados. Bienvenidos al 'ni un paso atrás 2.0'.
Rusia lanzó su "operación militar especial" el 24 de febrero de 2022 pensando en una contienda rápida, pero no: domina el 20% del territorio y, aunque avanza, lo hace lentamente y a un precio brutal. Las negociaciones, por ahora, no prosperan.
El mandatario ucraniano expone que "la pregunta es cuánto territorio podrá conquistar y cómo detenerlo", reiterando que Kiev no acordará ninguna cesión territorial a Moscú. Ni el Donbás, ni la península de Crimea que perdieron en 2014.
En una columna de opinión publicada en el diario francés 'Le Monde', ha asegurado que "por primera vez en más de medio siglo, los dos arsenales nucleares más grandes del mundo operan sin límites ni inspecciones".
Excombatientes han asegurado haber presenciado castigos como quemaduras, palizas, ahogamientos simulados e incluso agresiones sexuales con objetos de madera.
El polémico sabotaje del gasoducto se atribuyó a Rusia, que lo negó desde el inicio. Finalmente y tras una minuciosa investigación, todo hace indicar que fue Kiev la responsable con el beneplácito de EEUU.
En apenas unos días, las tropas ucranianas se han hecho con una superficie cercana a la conquistada por las fuerzas rusas durante todo el mes de diciembre de 2025.
Los bombardeos contra infraestructuras y estructuras civiles son una constante desde 2022, aunque en los últimos meses se han intensificado en algunas regiones.
Esta situación pone de manifiesto un hecho de enorme relevancia como es que el propietario de una empresa pueda decidir el rumbo de un conflicto armado. Ya avisó a Ucrania hace un año sobre llevar a cabo posibles interferencias en su contra y ahora lo ha aplicado contra Rusia.
Tras la muerte de Yevgeny Prigozhin, el pelotón de mercenarios quedó en un limbo que ahora el Kremlin está sabiendo 'aprovechar', según testimonios de Inteligencia desvelados por el Financial Times.