¿Aquí, certezas?: Mañueco apuesta por gobernar en solitario mientras Vox decide su posición en los gobiernos autonómicos
El candidato del Partido Popular ha defendido que, tras ganar los comicios, le corresponde a su formación liderar solo el Ejecutivo autonómico pese a no ostentar la mayoría absoluta. El PSOE se prepara para un hipotético adelanto electoral.
El candidato del Partido Popular, Alfonso Fernández Mañueco, ha defendido este lunes que, tras ganar las elecciones de Castilla y León, debería ser su formación la que encamine las negociaciones para formar el próximo Ejecutivo autonómico "en solitario". Sin embargo, los populares se quedaron lejos de la mayoría absoluta y el único brazo tendido al que pueden aspirar es la formación de extrema derecha, Vox, con el que rompió el Gobierno hace dos años por la acogida de menores migrantes.
En una entrevista en la cadena COPE, Mañueco ha asegurado que "si le dan a elegir" prefiere seguir gobernando en solitario con acuerdos puntuales externos que, bajo su criterio, "es lo que mejor ha funcionado en Castilla y León". "Hay que dialogar y conformar una alternativa", ha dicho en contra del Partido Socialista y de Pedro Sánchez.
"El proyecto del PP es la base sobre la que se tiene que construir el proyecto de futuro", ha afirmado, una "alternativa al sanchismo que sirva de modelo y ejemplo para España", y como hiciera en la noche electoral, ha defendido que dialogará con todos pero no llegará a acuerdos con el PSOE "sanchista" de Castilla y León.
Además, Mañueco ha asegurado que concuerda con el líder de la extrema derecha, Santiago Abascal, con que lo importante "no son los sillones". "Queremos un proyecto y un acuerdo a cuatro años, que dé estabilidad al gobierno de la comunidad", ha dicho en la radio reafirmando el anterior pacto que alcanzaron en la pasada legislatura y ha rechazado cualquier vía con el Partido Socialista. "Ni antes ni después vamos a llegar a un acuerdo con el PSOE", porque con el "sanchismo" y los dirigentes actuales del PSOE en Castilla y León "es absolutamente inviable".
El PSOE baraja un adelanto electoral
Mientras tanto, el candidato del Partido Socialista, Carlos Martínez, ha asegurado que preparan desde este mismo lunes la campaña electoral para las siguientes elecciones debido a que "ven muy probable un adelanto electoral. Además, también ha criticado a Vox que le considera "la verdadera derecha cobarde" al seguir teniendo la mano a los gobiernos del Partido Popular.
"Vamos a ver por dónde sale tras el cheque en blanco que ya se impuso ates de las elecciones y ahora Abascal va a exigir más. Veremos si no teneos repetición electoral antes de junio", ha asegurado el candidato socialista que amplió dos procuradores este domingo después de unos comicios en los que esperaba quedar como primera fuerza política, una estrategia en la que basó el famoso "que gobierne la lista más votada".
"Mañueco es un líder débil, con complejo, y el PP lo sabe. Le ha beneficiado el voto útil pero el monstruo está ahí. Esto no ha acabado hoy. Hoy empieza una nueva etapa en Castilla y León y estoy convencido de que la evolución es qué va a hacer Feijóo y que va a hacer Abascal", ha señalado el que fuera alcalde de Soria durante 20 años en unas declaraciones en la Cadena Ser.
"Llevo toda la campaña intentando plantear una conexión diferente con el territorio. En la Castilla y León rural se sienten huérfanos de amparo, de resultados, de soluciones. Tenemos que poner encima de la mesa un proyecto territorial", ha proseguido el socialista.
Vox, Abascal y ¿una triple negociación?
La extrema derecha, llave indispensable para conformar los gobiernos de las últimas elecciones autonómicas tanto en Extremadura como en Aragón y Castilla y León, ha asegurado que se inicia una negociación de las tres comunidades. "A partir de mañana, tres regiones españolas esperan urgentemente un cambio de rumbo, y lo van a tener, podemos garantizarlo, pero no nos hablen y nos pregunten por los sillones, los puestos en el gobierno o relatos políticos", afirmaba el líder de la formación, Santiago Abascal, después de conocer los resultados de este domingo.
Comienza así un periodo de negociación en el que no hay certeza de que Vox quiera formar parte de los gobiernos. Lo único que está claro es que sus votos serán determinante para decidir el futuro que se desprendió de las últimas tres elecciones.