"Dejar al Borbón libre", el gran "fallo" que revela un manuscrito de los golpistas del 23-F: "Es un objetivo a batir"
La trama del golpe del Estado fallido dejó escrito un manuscrito con consejos para "actuaciones futuras" similares al 23-F. En dicho documento se habla abiertamente de acabar con Juan Carlos I.
La desclasificación de hasta 167 documentos relacionados con el golpe de Estado fallido del 23-F ha revolucionado la política española. Este miércoles 25 de febrero se han conocido numerosísimas conversaciones, confesiones y anotaciones de los implicados en la trama que intentó tomar el Congreso hace ahora 45 años. Y en muchos de ellos se confirma que Juan Carlos I no solo no participó en el golpe, sino que fue objetivo directo de los golpistas, que trataron de utilizar su nombre.
Un manuscrito de 23 páginas que sirve de hoja de ruta para el futuro golpe incluye un capítulo titulado ¡¡¡MILITARES ESPAÑOLES!!!, donde se hablá a posteriori del 23-F y se llega a afirmar que el gran "fallo" del 23-F fue "dejar al Borbón libre" y "tratar con él como si fuera un caballero".
El texto, con una caligrafía cuidada y numerosos términos rodeados, subrayados o en mayúsculas, ofrece una serie de consignas para aprender del 23-F y especialmente se detallan "fallos a corregir" para "actuaciones sucesivas".
Esto es, se abría la puerta a que hubiera intentonas de golpes de Estado tras el fracaso del 'encabezado' por Antonio Tejero. Y de hacerlas quedaba claro con quién no podrían contar, con el jefe de Estado, que era directamente "un objetivo a abatir y anular".
"Primer fallo: dejar al "Borbón" libre y tratar con él como si fuera un caballero. Considero que el Rey seguirá adelante en un intento suicida de tener un gobierno con los socialistas, no pudiendo ser considerado ni como un símbolo a respetar. Es, por tanto, un objetivo a batir [sic] y anular".
No en vano, son recurrentes las expresiones "al Borbón", como se refieren despectivamente al rey y, por ende, capitán general de las Fuerzas Armadas.
Consejos para un buen golpe futuro
Son, como queda claro en el tono del mensaje, reflexiones posteriores a los hechos ocurridos en la tarde y noche del 23-F y la mañana del día 24. Porque además de hablar de los citados fallos a corregir para "actuaciones sucesivas", más adelante se apunta a modo de balance que los militares "no están decepcionados por los acontecimientos del 23-F".
Igualmente, los firmantes reconocen en su nota interna "que no es el momento de hacer críticas de lo que debieron hacer los 'heroicos camaradas de armas' y sí en cambio analizar qué es lo que habrá que hacer de ahora en adelante".
La rabia de los firmantes contra el rey se explica en los cálculos previos hechos por los implicados, que creían fundamental el apoyo de Juan Carlos I a su causa para que el golpe tuviera éxito. Así se atestigua en un croquis fechado en noviembre de 1980, apenas tres meses antes de la toma del Congreso.
En ese mismo documento ofrecen una serie de "sugerencias prácticas" para preparar lo que sería la nueva intentona golpista, que pasaría por tres claves que reproducimos literalmente:
- Reactivar con los camaradas de armas de plena confianza el análisis de la situación, el intercambio de la información y la preparación para la próxima oportunidad.
- Organizar centros de recepción de información (postal y telefónica) a cubierto de grabaciones y de los servicios de información. Efectuar los contactos desde cabinas telefónicas, uso de sobrenombres y utilización de contraseñas.
- Adoptar actitudes de máxima discreción e incluso de simulación frente a desconocidos o compañeros trasladados o ascendidos mientras no se tenga información de los servicios de seguridad del Movimiento en sus unidades de origen. Prestar atención a los servicios de información oficial, que serán reforzados (camareros, mecanógrafos, ordenanzas). En caso de duda, aparentar respeto a la Constitución, al sistema partitocrático, "al 'Borbón', etc.