Radiografía de una jornada inédita: claves e incógnitas de la declaración de Zapatero, el primer expresidente imputado
José Luis Rodríguez Zapatero comparecido durante más de tres horas ante la Audiencia Nacional en la que ha reiterado su inocencia y se ha acogido a su derecho a no declarar por las joyas. Las medidas cautelares no han sido necesarias según Calama.

La declaración de José Luis Rodríguez Zapatero ante la Audiencia Nacional ha marcado un episodio inédito en la historia política y judicial. Por primera vez desde la restauración democrática, un expresidente del Gobierno ha comparecida como investigado ante un juez instructor en una causa por presuntos delitos de corrupción, un hecho que trasciende el propio procedimiento judicial y sitúa el foco sobre una de las figuras más relevantes del PSOE en las últimas décadas.
Desde primera hora de la mañana, los focos estaban puestos sobre la entrada de la Audiencia Nacional por la que entraría el expresidente del Gobierno y al que le esperaba José Luis Calama, el magistrado encargado y que lleva las riendas de uno de los juicios más históricos de la democracia. La llegada fue arropada por abucheos y críticas de algunos manifestantes que se encontraban en las inmediaciones del lugar. "Disolución de la mafia socialista", exclamaba una pancarta.
Pasado el primer asalto y por si estabais algo perdidos, toca recapitular y observar las certezas e incógnitas que deja este primer día de declaración.
¿Qué investiga la Audiencia Nacional?
La investigación se enmarca en el denominado 'caso Plus Ultra', en el que el juez José Luis Calama trata de esclarecer una presunta red de intermediación y tráfico de influencias relacionada con el rescate público de la aerolínea durante la pandemia que ascendería hasta los 53 millones de euros. El juez rastrea contratos ficticios y facturas emitidas por sociedades mercantiles que habrían servido para desviar cerca de 2 millones de euros en comisiones.
Según la causa, Zapatero está siendo investigado por presuntos delitos de organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental. Por otro lado y con la entrada de la UDEF en el despacho del expresidente situado en Ferraz, se creó una pieza separada que analiza el origen de unas joyas encontradas en la caja fuerte y valoradas provisionalmente en 1,3 millones de euros. Una cantidad reseñable y que Zapatero destacó con anterioridad que provienen de herencia y regalos. Hoy, sin embargo, se ha acogido a su derecho de no declarar.
Una declaración de más de tres horas
La comparecencia se ha prolongado durante más de tres horas a lo largo de la mañana de este miércoles ante el magistrado Calama. Durante su declaración, el expresidente ha negado las principales acusaciones relacionadas con la supuesta trama y ha rechazado que Julio Martínez actuara como su testaferro. Asimismo, ha defendido que algunos de los encargos profesionales realizados por esa persona respondían exclusivamente a trabajos lícitos.
Respecto a la investigación sobre las joyas, Zapatero ha optado por acogerse a su derecho a no declarar sobre esa pieza concreta, aunque entregará en un plazo de 10 días documentación destinada a acreditar que son infundadas las presuntas irregularidades y que "desmontará" la acusación de fraude fiscal y contrabando. Por el momento, el origen de las joyas sigue siendo incierto.
Una estrategia procesal muy medida
Durante la vista, el expresidente únicamente ha respondido a las preguntas formuladas por el juez instructor y por su abogado, evitando contestar a la Fiscalía Anticorrupción y al resto de acusaciones presentes en la causa (HazteOír, Vox, Iustita Europa y Liberum). Como investigado, tenía derecho a no prestar declaración, no contestar algunas preguntas o no declarar contra sí mismo. Además, también se han retirado los teléfonos móviles de la sala para asegurar la confidencialidad del proceso.
Se trata de la primera vez que un expresidente del Gobierno se encuentra imputado en un proceso judicial con lo que la expectación mediática se encontraba a la altura.
Las medidas cautelares y la decisión de Calama
Tras finalizar la declaración, la Fiscalía Anticorrupción ha propuesto la adopción de medidas cautelares para garantizar la disponibilidad del investigado durante la instrucción. Entre ellas se encontraban la retirada del pasaporte y la obligación de comparecer quincenalmente en sede judicial, mientras que algunas acusaciones particulares llegaron incluso a solicitar el ingreso en prisión provisional.
Aunque el magistrado Calama ha resaltado que el expresidente "no ha logrado desvirtuar los indicios racionales de criminalidad expuestos en el auto de imputación", ha rechazado dictar medidas cautelares contra él al no apreciar riesgo de fuga argumentando que es una persona de pública notoriedad, lo que "dificulta de manera evidente" que pueda huir de la justicia. Además, las pruebas son "de por sí suficientes para continuar la investigación", ya sea para demostrar su evidencia o para "contrarrestarlas".
La defensa de la inocencia del expresidente
Al término de la jornada, Zapatero ha difundido un comunicado en el que reiteró su inocencia y aseguró haber actuado siempre conforme a la legalidad. Su defensa sostiene que "ninguna de las pruebas conocidas acredita una intervención ilícita directa" del expresidente y considera que la investigación "acabará desmontando" las sospechas que pesan sobre él. Además, ha manifestado que por las fechas que baraja la investigación no conocía a nadie de la aerolínea. Ha negado negocios de oro, petróleo y que tenga empresas en el extranjero.
"Cuando uno se sabe completamente inocente, como es mi caso, y confía plenamente en la Justicia, lo más doloroso es saber que mucha gente puede sentirse defraudada si cree las cosas que se afirman de mí. Mi mensaje es también a todos esos conciudadanos y conciudadanas: les pido confianza. No les decepcionaré. Nos costará más o menos tiempo demostrarlo, pero la verdad se abrirá paso y devolveré la confianza a quien ahora duda. Ya lo verán", ha esgrimido el expresidente en el comunicado al que ha tenido acceso El HuffPost.
El impacto político
La declaración coincide con una semana especialmente delicada para el Gobierno y para el PSOE, tal y como ha podido conocer este periódico, algunos dirigentes destacan que es "la más difícil que recuerdan". Desde la oposición, el líder del PP ha aprovechado la sesión de control al Ejecutivo para preguntar al presidente del Gobierno si seguía respaldando políticamente a Zapatero, mientras que el caso ha vuelto a situar la corrupción en el centro del debate parlamentario.
"El PSOE mantiene exactamente la misma posición que ha defendido desde el primer día: defensa de la presunción de inocencia y respeto absoluto a la Justicia. Por lo que mantenemos el apoyo al presidente Zapatero", ha expresado la formación del puño y la rosa en un comunicado.
Las incógnitas que siguen abiertas
Pese a la declaración del expresidente, la investigación dista de estar cerrada. Entre las principales cuestiones pendientes figuran:
- Determinar si existió una actuación efectiva de influencia en favor del rescate de Plus Ultra del que el expresidente asegura que no conocía a nadie en las fechas de la investigación.
- Esclarecer el origen y la titularidad de las joyas investigadas con la documentación que entregue Zapatero en 10 días.
- Valorar la documentación económica y patrimonial aportada por la defensa.
- Decidir, una vez concluida la instrucción, si existen indicios suficientes para abrir juicio oral o archivar total o parcialmente la causa.
Mientras tanto, la comparecencia ya ha pasado a la historia judicial española. Las incógnitas tratarán de ir desvelándose a lo largo de los días en el que el papel de Zapatero trasciende por lo inédito de las circunstancias. Mientras tanto, el tiempo corre y falta menos de un año para la convocatoria electoral en la que el Partido Socialista empieza a presentarse con demasiadas heridas. "La verdad se abrirá paso", ha concluido el comunicado del expresidente.
