Alicia, mallorquina, sobre lo que está pasando en las islas: "Hay dos idiomas oficiales en Baleares y vas a un bar y te hablan en inglés"
"La pérdida del idioma es un síntoma de la pérdida de identidad, la lengua es lo primero que cambia cuando un sitio deja de estar pensado para la gente local".

El impacto del turismo en Baleares no solo se percibe en el precio de la vivienda, el tráfico o la saturación de espacios. También se cuela en aspectos menos visibles, pero igual de importantes: el idioma.
En una comunidad con dos lenguas oficiales, catalán y castellano, cada vez más residentes sienten que su lengua propia pierde presencia en el día a día, especialmente en zonas turísticas.
Alicia, mallorquina de 34 años, lo vive con una mezcla de tristeza y preocupación. "Hay dos idiomas oficiales en Baleares y vas a un bar y te hablan en inglés. Es muy fuerte", censura.
El idioma como síntoma de pérdida de identidad
Lo que antes era una interacción automática en catalán o castellano, ahora ha cambiado en demasiados contextos. "En según que zonas entras a un sitio y directamente te hablan en inglés, sin preguntarte", explica Alicia.
No se trata de casos puntuales, sino de una tendencia que, según señala, va en aumento. "Cada vez pasa más, sobre todo en zonas donde hay mucho turismo. Es como si ya se asumiera que el cliente no es de aquí".
Para Alicia, lo que ocurre con la lengua es un reflejo de algo mayor: "La pérdida del idioma es un síntoma de la pérdida de identidad, la lengua es lo primero que cambia cuando un sitio deja de estar pensado para la gente local".
¿Qué pasa con el catalán?
El caso del catalán es especialmente sensible en Baleares, donde forma parte de la identidad cultural. "No es solo una lengua, es parte de quiénes somos", subraya Alicia.
Por eso, la pérdida de esta lengua oficial de la comunidad autónoma en espacios cotidianos genera preocupación: "No es que vaya a desaparecer de un día para otro, pero sí que se va relegando".
En su experiencia, la presencia del catalán ha ido perdiendo terreno en determinados espacios debido en gran parte al crecimiento del turismo internacional. "Antes era normal que te atendieran en catalán, o al menos en castellano, pero es que ahora tienes que cambiar tú de idioma casi", critica la mallorquina.
"Es todo lo que eso representa"
"No es solo que te hablen en inglés, es todo lo que eso representa. Nuestra lengua es nuestra cultura y, si no se usa, al final se va perdiendo", advierte Alicia, mostrando una gran preocupación ante el descenso en el uso del catalán.
Una sensación de desconexión Más allá de la cuestión lingüística, Alicia también describe una sensación de extrañeza en su propio entorno. "Estás en tu ciudad y parece que estás fuera", expone con indignación la residente.
"Está claro que los negocios se adaptan a quien viene, el problema es que el residente deja de ser la prioridad", señala. "Si lo primero que escuchas es inglés, ya te está diciendo para quién está pensado ese sitio", añade la mallorquina.
Es un cambio progresivo, pero constante. "Es algo que se nota en el día a día. De repente te das cuenta de que llevas todo el día sin escuchar catalán en según qué zonas".
Para Alicia, la clave está en encontrar un punto medio. "Además, yo creo que parte de lo bonito de visitar un lugar también es ver su cultura. Si perdemos la identidad también perderemos atractivo. Es que es hasta contraproducente a nivel económico", reflexiona. "Se puede acoger al turismo sin perder lo que somos", concluye.
