De champús a pulseras o pastillas: el "mercado de la menopausia" se está disparando en redes sociales y los ginecólogos piden ser "escépticas"
Cuidado con los productos milagrosos.

Las empresas de belleza, bienestar y salud miran con vista comercial a las mujeres que sufren la menopausía. Tal y como informa AP News, estas mujeres son constantemente bombardeadas con lociones, sérums y mascarillas ligeras que prometen rejuvenecer su rostro, suplementos dietéticos que aseguran hacer de todo, desde mejorar el estado de ánimo hasta aliviar los sofocos, y gadgets que prometen ayudar con los síntomas.
La doctora Nanette Santoro, una profesora de ginecología y obstetricia de la Universidad de Colorado Anschutz, asegura en conversación con el medio de comunicación, que "el marketing se ha vuelto muy, muy agresivo. Es muy extendido". Ella sugiere que antes de gastar el dinero es importante que las mujeres hablen con sus médicos sobre qué se ha demostrado y qué ayuda realmente a la sintomatología de la menopausia. "Realmente merece la pena ser muy, muy, muy escéptico".
El marketing aprovecha el malestar
Según los datos consultados, a medida que la menstruación disminuye, los niveles de estrógeno y progesterona en las mujeres disminuyen. En algunas, los síntomas pueden incluir sofocos, sudores nocturnos, cambios de humor, sequedad vaginal y problemas para dormir. Los productos dirigidos a mujeres en esa etapa de la vida abarcan desde pulseras y anillos que supuestamente ayudan a aliviar los sofocos hasta mantas refrescantes y ropa de cama.
Santoro insiste en que "las cosas que no están bien probadas pueden seguir funcionando, pero si quieres algo que funcione asiste al médico y te dará un medicamento basado en evidencia científica".
Su compañera, la doctora Monica Christmas, de la Universidad de Chicago Medicine, recuerda, también al medio de comunicación, que algunas mujeres tienen pocos síntomas o ninguno, mientras que otras se ven muy afectadas por una gran variedad de ellos. "Lo más importante es buscar ayuda médica". "Muchos de los síntomas en realidad mejoran con el tiempo, así que a veces realmente se trata solo de cambios en el estilo de vida, el autocuidado y superar este periodo tan tumultuoso", culmina.
Un caso muy claro
Brandi McGruder, una bibliotecaria de 49 años de Dallas (Texas, EE.UU.), se dio cuenta de que el año pasado estaba en perimenopausia cuando salió a cenar por su cumpleaños. Cuando ella y sus amigos entraron en el resturante, sentía "un frío helado". "Unos 20 minutos después, estaba ardiendo".
Después de estos hechos, la protagonista pidió cita con su médico, que le recetó un parche de estrógenos. Ahora explica que vio muchos anuncios de productos dirigidos a mujeres de su edad, pero su primera parada fue su médico. Aunque no le gusta cómo los síntomas han dejado claro que está envejeciendo, también está abrazando esta etapa de su vida. Su consejo: "Ríe. Está bien. Busca a otros que estén pasando por lo que tú estás pasando, no te lo tomes tan en serio."
